Un hombre de 34 años que permanecía prófugo desde hacía un año fue detenido en las últimas horas tras haber escapado luego de un intento de robo en un supermercado del barrio porteño de Boedo. El hecho había terminado en un tiroteo cuando un agente de la Policía de la Ciudad, que se encontraba en el baño del local, intervino y logró frustrar el asalto, además de capturar a uno de los delincuentes.
La detención del sospechoso fue concretada por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) en la localidad bonaerense de Ciudad Evita, partido de La Matanza.
La secuencia que originó la investigación —registrada por las cámaras de seguridad y cuyo video ilustra el caso— comenzó el 25 de marzo de 2025. Ese día, dos hombres ingresaron a un comercio ubicado sobre la avenida Directorio, en Boedo, con la intención de cometer un robo.
El primero de ellos, quien sería el último en ser detenido, entró al local a cara descubierta simulando ser un cliente. Durante algunos segundos observó a la cajera, que estaba atendiendo a otro hombre, y luego caminó hacia el fondo del comercio con el objetivo de verificar si había más personas en el lugar.
Minutos después ingresó su cómplice, armado y con el rostro cubierto con una gorra y un tapabocas.
De inmediato, el delincuente intimidó a la cajera y al cliente que se encontraba pagando y los obligó a dirigirse hacia el fondo del local, donde ya estaba su compañero junto al carnicero.
En ese momento, en los baños del establecimiento se encontraba un oficial mayor de la Policía de la Ciudad. Al advertir el asalto, el agente se identificó y dio la voz de alto. El ladrón armado ignoró la advertencia, lo que derivó en un intercambio de disparos dentro del supermercado.
El enfrentamiento terminó con el asaltante herido por dos disparos: uno en el rostro y otro en el brazo derecho. Mientras tanto, su cómplice logró escapar. El delincuente capturado fue trasladado de inmediato al Hospital Ramos Mejía, donde recibió atención quirúrgica y permaneció bajo custodia policial. Posteriormente fue derivado al Servicio Penitenciario Federal.
En tanto, el sospechoso que había logrado huir se mantuvo prófugo durante un año. La investigación para localizarlo quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº45, subrogado por la jueza Alejandra Provitola, con intervención de la Secretaría Nº122 a cargo de Nicolás Coronel. Las tareas fueron delegadas en la División Homicidios de la Policía Federal.
Durante la pesquisa, los investigadores analizaron el teléfono celular secuestrado al primer detenido y revisaron las imágenes de las cámaras de seguridad del comercio, con apoyo de la División Individualización Criminal de la PFA. Esas tareas permitieron identificar al sospechoso que había escapado.
A partir de distintas tareas de inteligencia, los policías lograron establecer que el prófugo residía en una vivienda de Ciudad Evita. En consecuencia, se montó una vigilancia discreta en la zona durante varios días hasta que finalmente los agentes detectaron al imputado cuando salía del domicilio.
La detención se concretó en la vía pública, en la intersección de las calles 17 de Octubre y Chubut, en Ciudad Evita, donde además se le incautó su teléfono celular. Según indicaron fuentes del caso, el acusado es argentino y tiene 34 años.
Tras el operativo, el hombre quedó a disposición de la jueza Provitola, acusado del delito de “robo agravado por el uso de arma de fuego”, mientras se aguardan las próximas actuaciones judiciales.


