Un choque frontal entre dos trenes de cercanías en Dinamarca dejó un saldo de 18 personas heridas, de las cuales cinco se encuentran en estado crítico, según informaron los servicios de emergencia. El incidente se registró durante la madrugada del jueves en una zona rural boscosa, cerca de un paso a nivel ubicado a unos 40 kilómetros al norte de Copenhague, en las inmediaciones de la ciudad de Hillerød.
De acuerdo con los primeros reportes, varias personas resultaron lesionadas tras la colisión, y los equipos de rescate acudieron rápidamente al lugar para asistir a los pasajeros. En total, viajaban entre 37 y 38 personas a bordo de ambas formaciones, una cifra que fue ajustándose con el correr de las horas.
El jefe médico de los servicios de emergencia de Copenhague, Anders Damm-Hejmdal, precisó que cinco de los heridos se encontraban en estado crítico en el lugar del accidente, mientras que otros 13 presentaban lesiones de menor gravedad. No obstante, advirtió que la situación es dinámica y que el número de casos graves podría modificarse con el paso del tiempo.

La Policía indicó que recibió el aviso del accidente a las 6:29 de la mañana (04:29 GMT) y desplegó un amplio operativo que incluyó ambulancias, patrulleros y evacuaciones. Todos los pasajeros fueron retirados de los trenes y los heridos trasladados a hospitales cercanos, algunos incluso mediante helicópteros, según confirmó la alcaldesa del municipio de Gribskov, Trine Egetved.
Las imágenes del lugar mostraban locomotoras visiblemente dañadas, con estructuras abolladas y cristales destruidos, aunque tanto los trenes como sus vagones permanecieron sobre las vías tras el impacto.
Las autoridades señalaron que, por el momento, no hay información concluyente sobre las causas del choque. El oficial de policía Morten Kaare Pedersen explicó que se están recopilando datos para reconstruir lo sucedido y que se llevarán adelante investigaciones durante un período prolongado.
“Estamos recabando la información necesaria sobre el desarrollo de los acontecimientos”, indicó el funcionario, quien también calificó el hecho como un accidente “muy grave”.

En paralelo, la Policía informó que las carreteras cercanas al lugar permanecieron cerradas y que algunas restricciones podrían extenderse hasta el viernes. Además, el servicio ferroviario en la línea Gribskov —entre Hillerød y Kagerup— continúa suspendido, sin precisiones sobre su reanudación.
Tras finalizar las tareas de rescate, que se extendieron por aproximadamente tres horas, los equipos de emergencia dieron paso a los peritos que continúan trabajando en el lugar. También se habilitó un centro de crisis y una línea de asistencia para familiares, que luego fue desactivada una vez evacuados todos los ocupantes, aunque la Policía mantiene canales de contacto para consultas.

El impacto del choque generó múltiples tipos de lesiones entre los pasajeros. “Imaginen dos trenes colisionando de frente: eso provoca heridas diversas, con personas que pueden salir despedidas”, explicaron desde el equipo médico.
Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, expresó su preocupación y envió un mensaje de apoyo a los heridos, sus familias y todos los afectados por el accidente.

La alcaldesa Egetved también manifestó su conmoción por lo ocurrido, al señalar que esta línea ferroviaria es utilizada habitualmente por residentes, trabajadores y estudiantes de la zona.
Si bien Dinamarca cuenta con un sólido historial en materia de seguridad ferroviaria, el país ha registrado episodios similares en los últimos años. En 2019, un accidente dejó ocho muertos y 16 heridos, mientras que en agosto pasado un tren expreso colisionó con un vehículo agrícola en un cruce, causando una víctima fatal y 27 personas lesionadas.

Mientras tanto, las autoridades continúan con los análisis técnicos en el lugar del siniestro, sin descartar ninguna hipótesis sobre las causas que derivaron en la colisión.

