El esposo de una mujer que murió luego de sufrir graves quemaduras durante el incendio de un automóvil en la provincia de Córdoba fue detenido e imputado por homicidio calificado por el vínculo. La investigación determinó que las lesiones que provocaron la muerte de María Lucila Pagani no habían sido ocasionadas por la supuesta explosión de un teléfono celular mientras se encontraba conectado.
El episodio había ocurrido el 14 de junio, cuando la mujer, de 45 años, sufrió graves quemaduras luego de que se incendiara el vehículo en el que viajaba como acompañante. De acuerdo con la primera versión aportada durante la investigación, el teléfono celular de Pagani habría explotado mientras se encontraba cargándose dentro del automóvil. Como consecuencia del fuego, el conductor perdió el control del vehículo y terminó chocando contra una alcantarilla ubicada sobre la ruta E-53, a la altura del kilómetro 7.
Tres días más tarde, el 17 de junio, se había confirmado el fallecimiento de Pagani como consecuencia de las graves quemaduras que había sufrido durante el incendio. En un primer momento, la explicación brindada por su esposo había sido considerada como una de las hipótesis posibles, aunque el caso continuó bajo investigación para determinar con precisión cómo se había originado el fuego.
Detuvieron al esposo de María Lucila Pagani

La investigación tuvo avances importantes durante las últimas horas. La Fiscalía de Instrucción del Distrito 4, turno 4, a cargo de Liliana Copello, ordenó la detención de Gerardo Luis Gasparutti, de 43 años, quien fue imputado por el delito de homicidio calificado por el vínculo contra su esposa.
Según la reconstrucción realizada por el Ministerio Público Fiscal, el 14 de junio se había producido el incendio del automóvil Renault Sandero blanco en el que se trasladaban Gasparutti y Pagani. El vehículo había sufrido importantes daños como consecuencia del fuego, especialmente en el sector del habitáculo.
En una primera etapa de la investigación se había considerado la explicación brindada por Gasparutti, quien había señalado que el incendio podría haberse iniciado cuando su esposa utilizaba un teléfono celular dentro del automóvil.
Sin embargo, las primeras tareas realizadas por personal especializado del cuerpo de Bomberos habían comenzado a poner en duda esa versión. Los investigadores habían advertido que dentro del habitáculo no se habría encontrado otro teléfono celular, cable ni fuente de carga, mientras que también se habría detectado un olor compatible con algún tipo de líquido combustible.
A partir de esos primeros indicios, la fiscalía había profundizado la investigación y ordenado la realización de distintas medidas probatorias para establecer cómo se había producido el incendio y cuáles habían sido las circunstancias que terminaron provocando la muerte de Pagani.
Con el avance de las pericias y de las demás medidas incorporadas al expediente, la investigación había permitido corroborar, hasta ese momento, la hipótesis que había sostenido inicialmente la fiscal Liliana Copello. Esos elementos habían derivado en la detención de Gerardo Luis Gasparutti y en su imputación por el homicidio de su esposa.
