Seis internos de la cárcel de Piñero comenzaron a ser juzgados en la ciudad de Rosario por el asesinato de Gustavo “Bocha” Figueroa, un crimen ocurrido en octubre de 2023 cuando, de acuerdo con la investigación, los acusados le tendieron una emboscada dentro del establecimiento penitenciario.
Los imputados son Alan Estrella, Joan González, Mauricio Galván, Diego Frua, Fabricio Monsalvo y Marcelo Salomón Nazra, quienes enfrentan el juicio en el Centro de Justicia Penal por su presunta participación en uno de los casos penitenciarios más resonantes de Santa Fe. Además del homicidio de Figueroa, el ataque dejó a otros internos con heridas de gravedad.

Durante la apertura del debate oral, la fiscal Noelia Navone solicitó que los seis acusados sean condenados a prisión perpetua por el delito de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas. Asimismo, requirió la misma calificación, en grado de tentativa, por las agresiones sufridas por los reclusos que sobrevivieron al ataque.
La investigación determinó que el crimen habría sido cuidadosamente planificado. Según la reconstrucción del caso, el primer objetivo de los agresores fue neutralizar al grupo de internos que integraba el círculo de confianza de Figueroa. Mientras eso ocurría, la víctima se refugió dentro de su celda.
Tras varios minutos los atacantes lograron romper la traba de la puerta, ingresaron a la celda, sacaron a Figueroa por la fuerza hasta un pasillo del pabellón 17 y allí lo asesinaron mediante múltiples heridas con arma blanca.
Figueroa era considerado un interno de relevancia dentro del ambiente delictivo. Había mantenido estrechos vínculos con la organización narcocriminal conocida como “Los Monos” y cumplía una condena de cinco años de prisión, impuesta en diciembre de 2020, por haber sido hallado partícipe secundario en el secuestro extorsivo del empresario gitano Colián Miguel.

Durante varios años compartió celda con Rodrigo Rígoli, quien también había estado relacionado con Los Monos. A comienzos de 2023 ambos fueron trasladados a la Unidad Penal Nº 1 de Coronda. No obstante, la situación cambió luego de que Rígoli fuera encontrado muerto, circunstancia que derivó en el regreso de Figueroa a la cárcel de Piñero, donde meses más tarde fue asesinado.
