Cuatro menores de edad, de entre 14 y 16 años, fueron detenidos en el marco de una investigación por robos de autos en el barrio porteño de Barracas. Los jóvenes no solo habrían participado del hecho delictivo, sino que además difundían los ataques a través de redes sociales. Los procedimientos se realizaron luego de ocho allanamientos en el partido bonaerense de Avellaneda.
El hecho principal ocurrió el pasado 30 de abril, cuando una mujer fue asaltada al salir de una carnicería ubicada en la calle Arzobispo Espinosa al 1500. En esa ocasión, le sustrajeron su Jeep Renegade. La víctima realizó la denuncia correspondiente y, a partir de ello, efectivos de la Policía de la Ciudad comenzaron a analizar las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los responsables.
En el avance de la investigación, los pesquisas establecieron que tres de los involucrados actuaban como “campana” desde un inmueble cercano al comercio, mientras que otros dos interceptaron a la clienta para concretar el robo del vehículo.
A medida que se profundizaron las tareas, los investigadores también revisaron redes sociales y encontraron un perfil de Instagram en el que se difundían videos donde los propios autores del hecho se jactaban del delito, utilizando expresiones como “Arriba los atrevidos” y “Jueves de Jeep”.
Con el material recolectado, el magistrado interviniente ordenó ocho allanamientos. Siete se llevaron a cabo en Dock Sud y uno en Sarandí. En los operativos participaron efectivos de la DIC4, la División Operaciones Especiales Metropolitanas (DOEM) y distintas seccionales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, entre ellas Avellaneda, Florencio Varela, Lanús, Berazategui y Quilmes, logrando la detención de los sospechosos.
Las medidas fueron solicitadas por el Juzgado Nacional de Menores N° 5, mientras que el Juzgado de Garantías del Joven N° 1 y el Fuero de Responsabilidad Penal y Juvenil N° 3 del Departamento Judicial de Avellaneda intervinieron en los pedidos de los allanamientos.
Finalmente, el Juzgado de Menores dispuso que los adolescentes de 16 años fueran trasladados al Instituto Inchausti, mientras que los dos menores de 14 años fueron notificados y posteriormente restituidos a sus familias.
