La Fiscalía de Salta amplió la imputación contra un hombre de 34 años que ya se encontraba acusado por los femicidios de su pareja y de su suegra. Con el avance de la investigación, surgieron elementos que permitieron atribuirle además distintos hechos de abuso sexual en perjuicio de su hija adolescente.
La fiscal penal de la Unidad Fiscal Especializada en Femicidios, María Luján Sodero Calvet, amplió y precisó la acusación contra el sospechoso, quien permanecía vinculado a la investigación por los asesinatos de las dos mujeres.
Por los crímenes, el acusado quedó imputado como presunto autor del homicidio agravado por la relación de pareja previa, por alevosía, por mediar violencia de género —femicidio— y por el uso de un arma de fuego, en concurso real, en perjuicio de quien fuera su pareja.
En relación con la madre de la mujer, de 83 años, se le atribuyó el delito de homicidio calificado por alevosía, por mediar violencia de género y por el uso de un arma de fuego.
Sin embargo, la investigación sumó nuevos elementos que complicaron su situación procesal. A partir de esos avances, la imputación también comprendió los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado y abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y la convivencia con una menor de 18 años, en carácter continuado.
A esos cargos se agregó un concurso ideal con promoción de la corrupción de menores agravada por el vínculo y la intimidación, además de un concurso real con producción de material de abuso sexual infantil, todo ello en perjuicio de su hija adolescente.
La intervención de la fiscal Sodero Calvet se había iniciado durante la noche del 9 de octubre de 2024. En ese momento, en una vivienda ubicada en el barrio Prelatura de Cafayate, el imputado habría utilizado un arma de fuego para disparar contra una mujer de 32 años, con quien mantenía una relación de pareja, y contra la madre de ella, de 83.
La investigación no había podido determinar hasta ese momento cuál había sido la secuencia exacta en la que se produjeron ambas muertes.
Con el avance de las medidas investigativas, los testimonios incorporados al expediente y una pericia informática permitieron detectar nuevos elementos de interés para la causa. Esos indicios dieron paso a una investigación por hechos de índole sexual que habrían afectado a la hija adolescente del acusado, según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta.
De acuerdo con el relato de la víctima, los hechos habrían comenzado cuando tenía 12 años y se habrían extendido hasta que cumplió 15. Los episodios se habrían producido en un contexto de convivencia, manipulación, intimidación y amenazas.
La adolescente sostuvo además que los abusos se habrían repetido con frecuencia y en diferentes lugares.
La fiscal Sodero Calvet indicó también que el análisis de la evidencia digital permitió encontrar elementos que podrían vincular al acusado con la realización de registros de esos hechos mediante su teléfono celular.
Finalmente, la ampliación de la imputación fue solicitada ante el Juzgado de Garantías que interviene en la causa. Por el momento, se aguardaba que se fijara la fecha para llevar adelante la audiencia correspondiente.
