Un hombre de 40 años que había salido de prisión la semana pasada volvió a quedar detenido, esta vez acusado de asesinar a golpes a una mujer de 58 años para robarle. Se trata de Abel “Barba” Bertoni, quien cumplió una condena por integrar la organización narco de Rosario encabezada por Alejandro “Chucky Monedita” Núñez, actualmente preso.
El crimen ocurrió el martes en Capitán Bermúdez, provincia de Santa Fe. La víctima, Roxana “Tati” Villarreal, había contratado a Bertoni para realizar arreglos en su vivienda, luego de que él se presentara como albañil. Sin embargo, el hombre quedó acusado de atacarla hasta provocarle la muerte y llevarse algunas de sus pertenencias.
La investigación avanzó durante una audiencia realizada el jueves en los Tribunales provinciales de San Lorenzo. Allí, el fiscal Aquiles Balbis reconstruyó lo sucedido y señaló que la agresión se produjo entre las 10.57 y las 11.36 del martes.
De acuerdo con la acusación, Bertoni llegó a la propiedad situada en 9 de Julio al 500 para solucionar un inconveniente de humedad relacionado con una medianera lindera. En ese contexto, arrojó a Villarreal al suelo y la golpeó reiteradamente hasta causarle lesiones fatales.
La violencia del ataque también quedó reflejada en el testimonio de Alexis, uno de los hijos de la víctima, quien contó el jueves cómo fue el último adiós a su madre. “La tuvimos que velar a cajón cerrado porque estaba desfigurada”, manifestó.
El robo y las cámaras de seguridad
Después de matar a Villarreal, cuyo cuerpo fue encontrado por sus familiares durante la noche, el acusado se apoderó de objetos de la vivienda. La mujer presentaba traumatismos en el rostro y en el cráneo.

Antes de escapar por la puerta que daba a la calle, Bertoni arrancó las cámaras de vigilancia instaladas en la cocina y en el patio, aparentemente con la intención de eliminar registros del ataque.
Alexis precisó que entre los elementos sustraídos figuraban una alianza de oro y un teléfono celular. Frente a lo sucedido y a los antecedentes del acusado, el hijo de la mujer expresó su indignación: “Un tipo así de peligroso no puede estar en la calle”.
Las imágenes obtenidas por cámaras de seguridad de otras viviendas de la cuadra aportaron información para reconstruir los movimientos del sospechoso después del homicidio.
En los registros se observó a un hombre que llevaba una gorra blanca y una camiseta de Newell’s. También quedó registrado cuando se limpiaba las manos con un trapo. En otro momento, descartó unos lentes, volvió a entrar a la casa de Villarreal y finalmente se retiró con una bolsa cuyo contenido no pudo determinarse.
La reciente salida de prisión de Bertoni fue confirmada el jueves por el secretario de Seguridad de Santa Fe, Omar Pereira. “La semana pasada salió de prisión”, sostuvo el funcionario durante una conferencia de prensa.
Una anotación que vinculó al acusado con la obra
Durante la audiencia, el fiscal Balbis aportó otros elementos que relacionaron al sospechoso con los trabajos que la víctima necesitaba realizar en su domicilio.
Villarreal tenía un pizarrón en la propiedad en el que había dejado anotadas las tareas de albañilería pendientes y los materiales que debía conseguir. Entre las inscripciones figuraban el nombre de Abel y una lista de productos: “Abel – 1 cemento, 1 ceresita”, además de un número de teléfono.
Ese registro se incorporó a la investigación como un dato relevante para establecer el vínculo entre la mujer y el hombre al que había contratado para las refacciones.
Otro de los puntos expuestos por la Fiscalía estuvo relacionado con la detención. Bertoni fue arrestado el miércoles en un domicilio ubicado en San Lorenzo al 2500, en Capitán Bermúdez.
Al momento del procedimiento, presentaba heridas en los dedos, una mano y un antebrazo. Los investigadores sospecharon que esas lesiones podían corresponder a rasguños provocados por Villarreal mientras intentaba defenderse del ataque.

Tras analizar las pruebas presentadas durante la audiencia, el juez penal de primera instancia Carlos Gazza dispuso la prisión preventiva efectiva del imputado por el plazo de ley.
La condena por integrar la banda de “Chucky Monedita”
El caso volvió a poner en escena los antecedentes penales de Bertoni y su participación en una organización criminal vinculada con la violencia narco en Rosario.
En febrero de 2022, el hombre había recibido una condena de cuatro años de prisión efectiva luego de aceptar un juicio abreviado por su participación en la asociación ilícita liderada por Alejandro “Chucky Monedita” Núñez.
Núñez fue señalado posteriormente, en 2024, como presunto instigador de algunos de los asesinatos de trabajadores cometidos al azar en Rosario, en una serie de hechos que generaron conmoción por su vínculo con la violencia criminal.
En la investigación que permitió desarticular parte de la estructura, el fiscal Pablo Socca había identificado las funciones que cumplía Bertoni dentro de la organización. Según las actuaciones judiciales, su tarea consistía en trasladar a los sicarios encargados de ejecutar balaceras y ocultar las motocicletas y las armas utilizadas en esos ataques.

Las intervenciones telefónicas realizadas durante aquella investigación también aportaron información sobre sus actividades. En las comunicaciones interceptadas, los investigadores detectaron referencias frecuentes a su participación en tiroteos ocurridos en la zona sur de Rosario.
Esos episodios se produjeron en el contexto de disputas territoriales relacionadas con la comercialización de drogas al menudeo.
También fue vinculado con un intento de asesinato
Los antecedentes de Bertoni incluyeron, además, su presunta participación en un plan para asesinar a Carlos Argüelles, un mecánico relacionado con la organización criminal de Esteban Lindor Alvarado.
Argüelles había formado parte de esa estructura narco, pero luego declaró como arrepentido en una causa judicial. En septiembre de 2021, fue asesinado a balazos dentro de su taller, ubicado en la zona oeste de Rosario.
Antes de ese crimen, en octubre de 2020, Bertoni y un sicario de la banda de “Chucky Monedita” habían sido vinculados con un intento de asesinato contra el mecánico.
Según la reconstrucción de ese episodio, el plan no llegó a concretarse porque Jonatan Ribles, el hombre señalado como el encargado de efectuar los disparos, se quedó dormido el día previsto para cometer el ataque.
Ribles fue condenado posteriormente a 12 años de prisión.
Mientras avanza la investigación por el homicidio de Roxana Villarreal, Bertoni permanece bajo prisión preventiva. La causa deberá determinar su responsabilidad penal en el crimen ocurrido en Capitán Bermúdez, por el que fue acusado después de recuperar la libertad tras cumplir su anterior condena.
