Un operativo de control vehicular realizado en la ciudad de Centenario, provincia de Neuquén, derivó en un episodio tan llamativo como insólito, luego de que el conductor de la grúa encargada de trasladar vehículos secuestrados fuera detectado manejando bajo los efectos del alcohol.
El procedimiento fue llevado adelante por inspectores municipales junto con efectivos de la Comisaría 52 en la intersección de las calles Honduras y Ecuador, en el Barrio Sarmiento. Durante el operativo de alcoholemia, las autoridades retuvieron seis vehículos cuyos conductores dieron positivo en las pruebas realizadas.
La jornada transcurría con normalidad hasta la llegada de la grúa contratada por el municipio para trasladar los rodados secuestrados. En ese momento, algunos de los propietarios de los vehículos advirtieron a las autoridades que el chofer del camión de auxilio tenía aliento etílico y presentaba un comportamiento que consideraron extraño.
La situación generó momentos de tensión y algunos forcejeos, tras lo cual los inspectores decidieron someter al conductor a un test de alcoholemia. El resultado confirmó las sospechas: el hombre, que conducía una grúa Mercedes Benz tipo camilla, registró 1,19 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, se constató que no llevaba consigo la documentación obligatoria para circular.
El episodio sumó un nuevo capítulo cuando la propia grúa, que ya transportaba uno de los vehículos secuestrados, debió ser acompañada por móviles policiales hasta el depósito municipal. Allí quedó retenida junto con el resto de los vehículos involucrados en el operativo.
