Luis López, padre de Ángel López y querellante en la investigación por el crimen del niño ocurrido en abril de este año en Comodoro Rivadavia, fue encontrado golpeado y en aparente estado de ebriedad en la vía pública. Luego de recibir atención médica, denunció que había sido agredido por su pareja y un sobrino de ella.
El hecho se conoció mientras continúa el avance de la causa por el asesinato del menor, expediente en el que permanecen detenidos Mariela Altamirano, madre de Ángel, y su padrastro, Michel González, ambos imputados por el caso.
El episodio ocurrió después del encuentro entre Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026. Un transeúnte alertó a la Policía sobre la presencia de un hombre tendido en la intersección de las calles Polonia y 10 de Noviembre, en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia.

Efectivos de la Comisaría Seccional Cuarta acudieron al lugar y encontraron a López con visibles golpes y bajo los efectos del alcohol. Al ser consultado sobre lo sucedido, manifestó que no recordaba cómo había llegado hasta ese sitio, por lo que fue trasladado al Hospital Regional para recibir asistencia.
Los médicos le practicaron los estudios correspondientes y determinaron que las lesiones sufridas eran de carácter leve, por lo que se descartó que su vida corriera peligro.

Sin embargo, horas después, la situación dio un giro cuando López brindó una nueva declaración ante la Policía. En ese testimonio aseguró que había mantenido una discusión con su pareja, Lorena Andrade, y con un sobrino de la mujer, quienes, según su relato, lo golpearon durante el conflicto.
Tras la denuncia, Luis López permaneció internado en observación mientras las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer las circunstancias del presunto ataque. Hasta el momento, no trascendieron medidas judiciales contra las personas señaladas por el denunciante.
