Un médico anestesista del Hospital Durand fue condenado mediante un juicio abreviado por ejercer violencia obstétrica contra una paciente que había sido internada para atravesar un parto prematuro.
La condena fue impulsada por la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°28 del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Martín Perel, que logró acreditar el maltrato sufrido por la mujer en un contexto de violencia de género mientras permanecía internada a la espera del nacimiento de su hija.
La investigación comenzó a partir de la denuncia presentada por la víctima, quien describió el trato recibido durante la intervención. A ese testimonio se sumaron las declaraciones de las médicas neonatólogas que participaron de la atención y presenciaron los hechos.
El episodio ocurrió cuando la mujer ingresó al hospital para un parto prematuro. Durante la atención, el profesional mantuvo una actitud despectiva y agresiva, sin contemplar la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la paciente.

De acuerdo con el relato de la denunciante, antes del procedimiento manifestó que se sentía descompuesta y el médico le respondió a los gritos: “Si tenés ganas de vomitar, vomitate encima. Acá los partos son así, tenés que aguantártela”.
Una de las médicas que declaró como testigo también describió el momento en que el anestesista acomodó a la paciente para aplicarle la anestesia raquídea. Según explicó, lo hizo con una fuerza innecesaria y de manera muy brusca. Cuando la mujer expresó que sentía dolor, el profesional elevó el tono de voz, le exigió que permaneciera quieta y le aseguró que no podía estar sufriendo.
La víctima también declaró que, al quejarse por el dolor, el médico le dio unas palmadas en la frente mientras le decía: “Callate la boca porque vas a vomitar”.
En otro momento del procedimiento, cuando solicitó que su pareja pudiera ingresar al quirófano, el anestesista reaccionó nuevamente con gritos y expresó: “¿Por qué lo van a hacer pasar? Si se llega a desmayar, lo van a tener que atender ustedes”.
Las neonatólogas además señalaron que el profesional mantuvo una actitud agresiva incluso después del nacimiento. Cuando acercaron a la bebé para que tuviera el primer contacto con su madre, el médico manifestó: “No me vayas a dejar la cara sucia de la madre con el contacto con el bebé”. Luego, dirigiéndose a una de las especialistas, gritó: “Dejá, ¿no ves que me ensuciás el lugar de trabajo?”.

Durante todo el proceso judicial, la mujer recibió asistencia de profesionales de la Oficina de Atención a Víctimas y Testigos (OFAVyT) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, quienes le brindaron acompañamiento y asesoramiento.
El informe elaborado por ese organismo concluyó que el caso constituyó violencia contra la mujer en su modalidad obstétrica. El documento sostuvo que el imputado ejerció un trato deshumanizado hacia la paciente, aprovechando la extrema vulnerabilidad en la que se encontraba y la relación desigual de poder existente entre ambos.
Finalmente, la fiscalía obtuvo la condena del anestesista por la contravención de maltrato en contexto de violencia de género, una figura que sanciona expresamente el maltrato psíquico.
La sentencia fue homologada por la titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°8, Natalia Molina. Además de la pena impuesta, el fallo estableció pautas de conducta por el plazo de un año, entre ellas la prohibición de mantener contacto o acercarse a la víctima, la prohibición de concurrir al Hospital Durand, la obligación de realizar un curso sobre violencia de género y el cumplimiento de 30 horas de trabajo comunitario.
