El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, criticó la falta de seriedad de Rusia frente a los recientes ataques contra infraestructuras críticas y zonas residenciales en Ucrania, en un contexto marcado por negociaciones de paz que se desarrollan en Abu Dhabi entre Moscú, Washington y Kiev.
Rutte manifestó su posición el martes ante la Rada Suprema, el Parlamento ucraniano, durante una visita a Kiev que no había sido anunciada previamente. En paralelo, durante la madrugada, las fuerzas rusas lanzaron un nuevo ataque masivo contra instalaciones energéticas del país, con más de 70 misiles y alrededor de 450 drones.
En plena etapa de contactos trilaterales orientados a alcanzar un acuerdo de paz, el jefe de la OTAN destacó el rol de la administración estadounidense y del gobierno ucraniano. “El presidente Donald Trump y su equipo están decididos a detener el derramamiento de sangre, con el apoyo de los aliados de Estados Unidos, y está claro que Ucrania está comprometida. Ya se están llevando adelante conversaciones directas, y eso representa un avance significativo”, señaló.
Sin embargo, marcó un fuerte contraste con los hechos ocurridos en el terreno. “Ataques rusos como los de anoche no demuestran seriedad respecto a la paz”, advirtió el titular de la alianza atlántica.

Rutte reafirmó el respaldo de la OTAN a Ucrania y subrayó que, pese a otros acontecimientos globales que generaron preocupación, la prioridad del bloque militar no se modificó. “La atención de la OTAN no se desvió y poner fin a la invasión rusa sigue siendo esencial tanto para la alianza como para Kiev”, afirmó.
Según datos del Ministerio de Defensa ruso, Moscú lanzó más de 70 misiles y 450 drones contra la infraestructura energética ucraniana, lo que provocó nuevos daños en instalaciones clave del país.
Por otra parte, Rutte recordó ante los legisladores ucranianos los esfuerzos realizados por los Estados miembros para suministrar armamento a Ucrania y adelantó que ese respaldo continuará. En ese sentido, enfatizó la necesidad de avanzar hacia un acuerdo que no solo ponga “fin a esta guerra”, sino que también garantice una paz “duradera”.
“No se trata únicamente del presente ni de sostener su capacidad para terminar esta guerra. También se trata del futuro y de asegurar que cualquier paz sea duradera, para que sus hijos y nietos puedan crecer en libertad y sin el temor de que Rusia vuelva a intentar someter a esta gran nación”, expresó.

El secretario general insistió en la necesidad de que Ucrania cuente con “garantías sólidas de seguridad”, uno de los ejes centrales de la reciente reunión de la Coalición de Voluntarios realizada en París. Como ejemplo, mencionó el despliegue de tropas anunciado por algunos países europeos y la disposición de Estados Unidos a actuar como respaldo ante un eventual nuevo ataque ruso.
“Las garantías de seguridad deben ser firmes, y esto es crucial, porque sabemos que alcanzar un acuerdo para poner fin a esta terrible guerra exigirá decisiones difíciles. Ucrania necesita tener la certeza absoluta de que, independientemente de los sacrificios realizados, de las vidas perdidas y de la devastación sufrida, no existe el riesgo de que todo vuelva a repetirse”, añadió.
A juicio de Rutte, el pueblo ucraniano “necesita saber que esta paz será duradera”, no solo por la firma de documentos, sino porque exista “poder real que la respalde”. En ese punto, recordó que Ucrania rechaza repetir experiencias como el Memorándum de Budapest o los Acuerdos de Minsk, que no lograron disuadir a Moscú de nuevas agresiones.
El ex primer ministro de los Países Bajos cerró su discurso ante la Rada Suprema reiterando el compromiso de la OTAN con Ucrania. “La OTAN está con Ucrania y seguirá estándolo en los próximos años”, aseguró. Finalmente, envió un mensaje de aliento a la población: “Sé que el invierno es frío, pero la primavera llegará. Manténganse fuertes. Sé que lo harán”.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, remarcó la urgencia de recibir misiles para reforzar los sistemas de defensa aérea y reclamó un mayor apoyo por parte de los aliados internacionales. “Sin presión sobre Rusia, esta guerra no terminará. En este momento, Moscú está optando por el terror y la escalada”, expresó a través de sus redes sociales.
El mandatario agradeció a los países que continúan enviando ayuda militar y humanitaria, y destacó que todos los servicios de emergencia ucranianos se encuentran desplegados en las zonas afectadas por los ataques recientes. Zelensky subrayó que Rusia aprovecha los días más fríos del año para intensificar el sufrimiento de la población civil, al dirigir sus bombardeos sistemáticos contra infraestructuras esenciales en lugar de buscar una salida pacífica.
En sus declaraciones del martes, advirtió que la respuesta internacional debe centrarse en fortalecer la defensa aérea de Ucrania y mantener la presión sobre Moscú, ya que la falta de acciones contundentes solo prolongará el conflicto. “La entrega oportuna de misiles para los sistemas de defensa aérea y la protección de la vida normal son nuestra prioridad”, concluyó.


