La Fórmula 2 entregó en Miami una carrera impredecible y cargada de tensión, condicionada desde el inicio por la lluvia y una pista en constante evolución. Durante los 56 minutos de competencia, las reiteradas intervenciones del safety car y virtual safety car rompieron el ritmo y dejaron el resultado abierto hasta el final.

En ese escenario, la punta cambió de manos varias veces. Beganovic y Camara dominaron distintos pasajes, mientras que Dürksen también se sumó a la pelea en una carrera donde sostener el control era tan difícil como mantener el auto en pista. La definición quedó para el cierre, cuando Mini encontró el momento justo y se quedó con la victoria en los últimos metros.

Detrás, León completó una actuación sólida, mientras que Maini, Miyata, Boya, Herta y Montoya también mostraron ritmo en un contexto exigente.
En clave argentina, Nicolás Varrone finalizó en el 13.º puesto en la carrera principal de la Fórmula 2 en Miami y se quedó sin sumar puntos, en una competencia que lo tuvo cerca de la zona puntuable pero terminó en frustración. El piloto venía de completar un gran fin de semana, con un cuarto puesto en la Sprint y una destacada clasificación que lo posicionaban como candidato a volver a sumar.
Sin embargo, a 20 minutos del final perdió una buena oportunidad: tras la recta larga intentó una maniobra y terminó tocándose con Martinius Stenshorne. El incidente también involucró a Laurens van Hoepen y lo relegó en el clasificador. Como consecuencia, los comisarios deportivos le aplicaron una sanción de 10 segundos que terminó de complicar sus chances de meterse entre los diez primeros.

La competencia se desarrolló sobre una pista muy cambiante por las condiciones climáticas, un factor determinante que obligó a los pilotos a administrar riesgos en cada maniobra y que elevó el nivel de dificultad general.
De esta manera, Varrone cerró la final en Miami con sabor amargo: terminó 13° y no sumó puntos, pese a haber mostrado un ritmo competitivo durante todo el fin de semana y haber conseguido sus primeras unidades en la categoría con el cuarto puesto en la Sprint.
Miami dejó una carrera caótica y vibrante, que volvió a confirmar a la Fórmula 2 como una categoría donde el talento debe convivir con la gestión del riesgo. El próximo capítulo será en Canadá.


