Un procedimiento llevado adelante por la Dirección General de Cooperación Internacional de la Policía Federal Argentina (PFA) culminó con la detención de un ciudadano argentino en la provincia de Buenos Aires, sobre quien regía un pedido de captura internacional. De acuerdo con fuentes oficiales, el hombre era requerido por Interpol Uruguay por su presunta intervención en un asalto a mano armada contra una entidad bancaria del país vecino. El arresto se concretó en Avellaneda, luego de varias semanas de tareas investigativas y trabajo conjunto con autoridades uruguayas.
La causa se remonta a un hecho ocurrido el 11 de agosto de 2025, cuando una banda delictiva ingresó a una sucursal bancaria en Uruguay para cometer un robo. A partir de ese episodio, la Justicia de ese país impulsó una investigación que incluyó distintos allanamientos, el secuestro de armas de fuego y la detención de uno de los sospechosos. En aquel contexto, el ahora acusado recibió el beneficio de la prisión domiciliaria, pero posteriormente incumplió la medida judicial al destruir la tobillera electrónica de control y escapar hacia la Argentina.
Tras la evasión, las autoridades uruguayas activaron una Notificación Roja de Interpol, lo que permitió el intercambio de información entre la Oficina Central Nacional (OCN) de Montevideo y la Policía Federal Argentina.
Según documentación oficial, la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la PFA inició una pesquisa para ubicar al prófugo. Como resultado de esas tareas, los investigadores lograron establecer que se encontraba en una vivienda situada en la localidad de Sarandí, partido de Avellaneda.
Con la intervención del Juzgado Federal de Primera Instancia de Quilmes, a cargo de Luis Armella, y de la Secretaría Penal N°1, encabezada por Fernando Arturi, se dispuso un operativo de vigilancia en las inmediaciones del domicilio señalado. La detención se produjo alrededor de las 13 del 15 de enero pasado, cuando los efectivos detectaron a un hombre con características coincidentes con las del buscado y lo interceptaron al salir de una casa ubicada sobre la calle Villegas al 3700, en Sarandí.
De acuerdo con los registros oficiales, el arrestado fue identificado como Alberto Javier Casanova, argentino, de 30 años. Sobre él pesaba un pedido de captura internacional emitido el 4 de noviembre de 2025 por la OCN Montevideo.
La Justicia uruguaya le atribuye a Casanova la integración de una organización criminal, su presunta participación como cómplice en un hurto especialmente agravado y el tráfico de armas de fuego. Además, se le imputa haber utilizado armas durante el asalto al banco perpetrado el 11 de agosto de 2025. En su momento, el tribunal uruguayo había ordenado una restricción de salida del país y monitoreo electrónico, medida que luego fue reemplazada por prisión preventiva a solicitud de la fiscalía.
El operativo quedó enmarcado en una causa caratulada como Detención Preventiva con Fines de Extradición.


