Tres ciudadanos chilenos acusados de cometer robos bajo la modalidad de “escruche” fueron detenidos en la Ciudad de Buenos Aires, luego de un operativo que permitió esclarecer un asalto a una fábrica en el barrio de Villa Soldati. Uno de los sospechosos contaba con una alerta verde vigente de Interpol.
El procedimiento fue llevado adelante por la Policía de la Ciudad, que logró desarticular la banda tras una serie de allanamientos simultáneos. La investigación se había iniciado a partir del robo a una empresa, lo que permitió avanzar sobre los movimientos de los implicados.
El hecho que originó la causa ocurrió durante la madrugada del 17 de febrero de 2026, cuando delincuentes ingresaron a una firma alimenticia ubicada sobre la calle José Martí. Para concretar el golpe, los ladrones cortaron el suministro eléctrico, lo que les facilitó operar sin ser detectados por los sistemas de seguridad.
Una vez dentro del establecimiento, sustrajeron dinero en efectivo, cheques y un teléfono celular. Tras el robo, escaparon sin dejar rastros inmediatos, lo que dificultó las primeras tareas investigativas.

El expediente quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 34, que delegó las diligencias en la División Robos y Hurtos del Departamento Delitos contra la Propiedad. A partir de allí, se desplegó un trabajo exhaustivo que combinó el análisis de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, con herramientas de ciberpatrullaje.
Gracias a estas técnicas, los investigadores lograron reconstruir los movimientos de los sospechosos antes y después del asalto, siguiendo distintas pistas digitales que resultaron clave para el avance del caso.
Con el correr de los días, los agentes identificaron a los tres presuntos autores, determinaron los domicilios que frecuentaban y detectaron el vehículo utilizado para desplazarse: un Peugeot 408 que había sido visto en las inmediaciones de la fábrica antes del corte de luz, lo que reforzó la hipótesis de un robo planificado.
En paralelo, durante las tareas de inteligencia se detectaron conversaciones que indicaban la posible organización de nuevos delitos. Este dato aceleró la intervención policial, con el objetivo de evitar que se concretaran otros hechos similares.


