La investigación por la desaparición de Maira Cabrera, una joven de 27 años y madre de una niña, tuvo un giro en las últimas horas en la provincia de Catamarca. Su ex pareja, Eduardo del Jesús Cejas, fue detenido e imputado por amenazas y homicidio luego de que distintas medidas judiciales y pericias apuntaran a su posible vinculación con el caso.
Cabrera había sido vista por última vez el 10 de agosto pasado, cuando había salido para encontrarse con Cejas, quien era el padre de su hija. Desde entonces, la joven permanecía desaparecida y la investigación había continuado con distintas medidas destinadas a establecer qué había ocurrido con ella.
El fiscal de Instrucción N° 9 del Distrito Sur, Luis Eduardo Córdoba Andreatta, había imputado a Eduardo del Jesús Cejas por los delitos de amenazas y homicidio. La decisión había sido tomada luego de que el resultado de distintas pericias señalara su posible implicancia en la desaparición de la joven.

La situación judicial del acusado se había complicado a partir de una serie de elementos reunidos durante la investigación. Entre ellos habían figurado testimonios, allanamientos, rastrillajes, informes telefónicos y financieros, además de pericias realizadas sobre dispositivos que habían sido secuestrados.
La acusación contra Cejas había contemplado los delitos de “amenazas simples” y “homicidio calificado por mediar una relación de pareja”, en concurso real y en calidad de autor.
Existían dos hechos puntuales por los cuales Cejas había quedado señalado como el principal acusado dentro de la investigación.
El primero de esos episodios había ocurrido pocos días antes de la desaparición de Maira. El 7 de agosto, Cejas habría amenazado a la joven durante una discusión, hecho que había quedado incorporado a la investigación judicial.
El segundo hecho correspondía a la hipótesis que había planteado la Fiscalía sobre lo ocurrido con Cabrera. Según esa línea investigativa, Cejas habría asesinado a la joven en su vivienda ubicada en Telaritos y posteriormente habría trasladado y ocultado el cuerpo en un lugar que todavía no había sido identificado.

La denuncia que había realizado la madre de Maira también había aportado información sobre el último momento en que la joven había sido vista. Según había quedado asentado en la presentación, el 10 de agosto Cabrera había avisado que iba a encontrarse con Cejas, por lo que había salido de su casa con su teléfono celular y la ropa que llevaba puesta.
La joven tenía previsto regresar horas después, pero ese regreso nunca había ocurrido. Desde entonces, su familia había iniciado la búsqueda y la Justicia había profundizado las medidas para determinar su paradero y reconstruir las circunstancias de su desaparición.
La investigación había quedado a cargo de un trabajo conjunto entre el fiscal de Instrucción N° 9, Luis Eduardo Córdoba Andreatta, y la fiscal Jorgelina Sobh, quienes habían continuado con las actuaciones para avanzar en el esclarecimiento del caso.
