El caso por el crimen de Mario “Pato” César García, ocurrido en la ciudad de Caleta Olivia, Santa Cruz, sumó una nueva medida en el marco de la investigación. Las autoridades establecieron una recompensa de $10 millones para quienes puedan aportar información que permita identificar a los responsables del homicidio.
García, de 50 años, había desaparecido el 8 de diciembre de 2025, cuando salió de su vivienda. Desde entonces, su paradero se convirtió en una incógnita y se puso en marcha una investigación para establecer qué había ocurrido con él.
A fines de enero de 2026, mientras continuaban las tareas de búsqueda, una persona que se encontraba entrenando en un descampado ubicado entre los barrios 13 de Diciembre y Bicentenario encontró restos humanos. Ante el hallazgo, dio aviso de inmediato a la Policía.
Días después, en el barrio Lucila Ortiz, aparecieron nuevos restos humanos dentro de una bolsa que había sido colocada en un cesto de basura perteneciente a una vivienda abandonada. Todo el material encontrado fue enviado para realizar los estudios y cotejos correspondientes.
Mientras se esperaba el resultado de esos análisis, el Juzgado Provincial de Instrucción N° 1 de Caleta Olivia, a cargo de Marcos Pérez Soruco, había solicitado mediante un oficio al Ministerio de Seguridad Nacional que se estableciera una recompensa.
En ese momento, el objetivo era encontrar a García. La solicitud estaba dirigida a personas que, sin haber participado de los hechos investigados, pudieran brindar información útil para establecer su paradero.

Por entonces, la recompensa había sido fijada en $5 millones para todo el territorio de la República Argentina.
Sin embargo, el 8 de abril de 2026, se solicitó al Programa Nacional de Recompensas que dejara sin efecto ese ofrecimiento. La decisión se produjo luego del hallazgo de restos humanos que resultaron compatibles con la identidad de García.
A partir de los elementos reunidos durante la investigación, las autoridades avanzaron con actuaciones vinculadas con el delito de homicidio, por lo que el objetivo de la pesquisa dejó de estar centrado en encontrar a la víctima y pasó a estar orientado a determinar quiénes habían sido responsables de su muerte.
En ese contexto, una nueva solicitud modificó el destino de la recompensa. El 8 de septiembre, la fiscalía pidió que se estableciera un monto destinado a conseguir información que permitiera identificar al autor o a los autores del homicidio de Mario César García.
Luego de la revisión correspondiente, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, resolvió establecer una recompensa de $10 millones para aquellas personas que, sin haber intervenido en los hechos investigados, aporten datos útiles que permitan identificar a los responsables del crimen.
La medida busca avanzar sobre uno de los principales interrogantes que todavía permanecen abiertos en la causa: quiénes participaron del homicidio de García y cuáles fueron las circunstancias que terminaron con su vida.
Por otra parte, la querella planteó una hipótesis sobre el posible vínculo de los responsables con determinados sectores. Según manifestó y sostiene que el homicidio podría estar relacionado “con personas cercanas a dirigentes políticos y con antecedentes penales”.
Esa presunción, de acuerdo con lo señalado por la querella, se relacionaría con hechos ocurridos poco antes de la desaparición de García. La víctima había denunciado la existencia de “zonas liberadas” y había señalado una presunta connivencia entre algunos sectores y grupos vinculados con la delincuencia.
La investigación continúa ahora con el objetivo de reunir nuevos elementos que permitan avanzar en la identificación de quienes estuvieron detrás del homicidio. La recompensa de $10 millones quedó así como una herramienta para obtener información que pueda contribuir al esclarecimiento del caso.
