Un total de 25 camionetas Toyota Hilux robadas y la desarticulación de una red delictiva con ramificaciones interprovinciales derivaron en el procesamiento y la prisión preventiva de los dos principales jefes de la denominada “Banda de las Hilux”, imputados por asociación ilícita.
Los procedimientos se concretaron luego de 16 allanamientos simultáneos realizados por la Policía de la Ciudad en distintos puntos del sur del conurbano bonaerense y en San Salvador de Jujuy, a través de la División Sustracción de Automotores y Autopartes.
La investigación judicial quedó en manos de la Fiscalía de Núñez y Saavedra, conducida por el fiscal José María Campagnoli, y se inició a partir de la denuncia presentada a comienzos de mayo de 2026 por una mujer en la Comisaría Vecinal 13B, tras el robo de su vehículo estacionado en Cubas al 3400, en el barrio porteño de Núñez.
A partir de las primeras tareas, los investigadores lograron reconstruir el recorrido del rodado mediante geolocalización, lo que los llevó hasta una vivienda en Ezeiza. En ese lugar encontraron el vehículo denunciado con el sistema de arranque violentado, junto a otras dos camionetas Hilux robadas previamente en Núñez y Belgrano.

De acuerdo con la pesquisa, la organización operaba marcando vehículos de alta gama en zonas como Núñez y Belgrano utilizando tecnología avanzada. Además, se determinó que empleaban un Fiat Argo y una Ford EcoSport como autos de apoyo para identificar las camionetas en la vía pública y luego concretar los robos cuando quedaban estacionadas.
Con el avance de la causa, y tras el análisis de cámaras de seguridad, la fiscalía solicitó órdenes de allanamiento para múltiples localidades del conurbano bonaerense como Ezeiza, Monte Grande, Tristán Suárez, Lomas de Zamora, El Jagüel, Llavallol, Berazategui y Quilmes, además de un operativo en el barrio Alto Comedero, en San Salvador de Jujuy.
Las medidas fueron autorizadas por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°18, a cargo del juez Alfredo Godoy, con intervención de la Secretaría 156 de Darío Rinaldi, mediante exhortos dirigidos a las jurisdicciones correspondientes.

Durante los procedimientos se incautó una importante cantidad de elementos vinculados al accionar de la banda: 26 teléfonos celulares, tres computadoras, una tablet, un pendrive, 15 impresoras 3D, un tester automotriz, dos escáneres, un programador de llaves, máquinas cortadoras de llaves automáticas, herramientas varias, autopartes, 38 llaves de vehículos, siete patentes (cuatro con pedido de secuestro) y una escopeta de doble cañón calibre 16 con municiones.
También se halló equipamiento tecnológico utilizado para vulnerar sistemas de seguridad de los vehículos, incluyendo escáneres automotrices y dispositivos de programación.
Como resultado de la causa, el juez Godoy resolvió dictar la prisión preventiva para el jefe y su principal colaborador, además de notificar a otras diez personas que continúan vinculadas al expediente por asociación ilícita. En paralelo, fue detenido un tercer hombre por tenencia ilegal de arma de fuego.
Al evaluar el riesgo procesal, el magistrado tuvo en cuenta que el principal imputado ya había recuperado la libertad en septiembre del año pasado tras una condena previa a dos años de prisión en suspenso por encubrimiento reiterado.
En tanto, el segundo cabecilla también quedó detenido de manera preventiva, ya que contaba con una suspensión de juicio a prueba vigente en el Tribunal Oral Criminal N°10 de Lomas de Zamora por una causa de robo agravado en concurso con encubrimiento.
