Buenos Aires fue escenario de un nuevo hecho de violencia que quedó bajo investigación judicial. Dos hombres fueron detenidos por su presunta participación en el asesinato de un ciudadano uruguayo, quien tenía 31 años y registraba múltiples antecedentes penales. El hombre fue atacado a tiros dentro de su vivienda ubicada en el barrio porteño de Palermo y los investigadores analizaron como principal hipótesis un posible ajuste de cuentas.
La víctima fue identificada como Carlos Andrés Migales Viera, quien fue encontrado muerto en su departamento situado sobre la calle Costa Rica al 5200. De acuerdo con la información aportada por fuentes policiales, familiares del hombre señalaron que un grupo de personas ingresó al domicilio sin necesidad de forzar la cerradura.
Una vez dentro del departamento, los agresores abrieron fuego contra Migales Viera y posteriormente escaparon del lugar. El ataque quedó bajo investigación de la Justicia porteña, que buscó establecer las circunstancias en las que se produjo el crimen y determinar qué motivó el ingreso de los sospechosos a la vivienda.
A partir de los datos proporcionados por los allegados de la víctima, los efectivos policiales lograron avanzar rápidamente con la investigación y concretaron la detención de dos hombres que quedaron vinculados al homicidio.
Durante el operativo desplegado luego del asesinato, los investigadores también encontraron un elemento clave para la causa. En la zona de la avenida Santa Fe y Bullrich, uno de los presuntos agresores habría descartado un arma de fuego mientras escapaba.
Se trató de un arma que contaba con silenciador, la cual fue secuestrada por los agentes y quedó a disposición de la investigación para las pericias correspondientes. El hallazgo fue considerado relevante para determinar si ese elemento había sido utilizado durante el ataque dentro del departamento de Palermo.
Además, los investigadores localizaron otra arma de fuego en el vehículo que habría sido utilizado por los sospechosos para escapar después del crimen. En el interior del automóvil se encontró un revólver, que también fue incautado como parte de las actuaciones realizadas tras el homicidio.
Mientras avanzaban los procedimientos, se dispuso la intervención de especialistas de la Policía Científica, quienes quedaron a cargo de las tareas destinadas a preservar y analizar la escena del crimen. Las pericias buscaban aportar elementos que permitieran reconstruir el ataque y establecer la participación de los detenidos.
La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 26 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del juez Damián Kirszenbaum.
En ese marco, la Justicia manejó como una de las principales líneas de investigación la posibilidad de que el asesinato hubiera sido cometido por encargo. La hipótesis de un presunto ajuste de cuentas se vinculó con los antecedentes penales de la víctima, la modalidad del ataque y la presencia de armas entre los elementos secuestrados.
Los investigadores continuaron con las pericias sobre las armas y el vehículo, mientras buscaban determinar con precisión cómo se produjo el ingreso al departamento, quiénes participaron del ataque y cuál habría sido el motivo del asesinato de Migales Viera.
