Luego de más de dos décadas y media de negociaciones, la Argentina ratificó el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Con 69 votos a favor, 3 en contra y 3 abstenciones, el Senado convirtió en ley el entendimiento, que ahora deberá ser reglamentado por el Poder Ejecutivo. Durante el debate, la oposición expresó reparos hacia la política de integración internacional del Gobierno y cuestionó la falta de cláusulas de protección similares a las negociadas por Brasil.
La sesión, que se extendió por cuatro horas, culminó con la aprobación del acuerdo entre la Mercosur y la Unión Europea. En el recinto, los senadores de La Libertad Avanza tuvieron intervenciones acotadas, mientras que el peronismo fue habilitando uno a uno a sus legisladores para fundamentar el acompañamiento, aunque con críticas hacia la administración nacional por su manejo de los tratados internacionales y la política económica.
Solo tres integrantes del bloque peronista votaron en contra: los bonaerenses Juliana Di Tullio y Eduardo “Wado” de Pedro, junto a la fueguina Cándida Cristina López. El resto del cuerpo legislativo respaldó el acuerdo.
El miembro informante del oficialismo fue el senador formoseño Francisco Paoltroni, quien celebró la jornada como “el día de tan ansiado momento para nuestro país” y destacó que, tras 25 años de tratamiento, el pacto se convertía en ley. Según expresó, el entendimiento abre “el camino al desarrollo de nuestra república y del interior profundo eternamente postergado”.
La primera réplica opositora estuvo a cargo del chaqueño Jorge Capitanich. El legislador sostuvo que su bloque acompañaría la ratificación, aunque con observaciones por la “heterogeneidad de impacto” y la necesidad de medidas complementarias. En su exposición, aludió a las cláusulas de protección que Brasil logró incluir en la negociación y que, según señaló, Argentina no exigió.
Desde el PRO, Martín Goerling definió la aprobación como un momento histórico y afirmó que el acuerdo constituye una política de Estado que trascendió distintos gobiernos a lo largo del tiempo.
En representación de las provincias, varios senadores destacaron los posibles beneficios para las economías regionales. La puntana Ivanna Arrazcaeta subrayó que el pacto puede tener un impacto positivo en San Luis y sostuvo que la provincia busca insertarse en el mundo con su producción, considerando el tratado como una “ventana de oportunidades concreta”.
En contraste, el presidente del bloque Justicialista, José Mayans, advirtió que con el actual programa económico el acuerdo podría no funcionar como se espera. Señaló que, antes de avanzar, debían fortalecerse la industria y las pymes, y alertó sobre la dificultad de competir con Europa en futuras licitaciones públicas.
El cierre del oficialismo estuvo a cargo de la senadora Patricia Bullrich, quien afirmó que el acuerdo con la Unión Europea es fruto de más de 40 años de estrategia y que traerá resultados históricos para el país. En su mensaje, sostuvo que el comercio amplía la libertad y definió esa visión como el eje filosófico del Gobierno.

La carrera con Uruguay
Mientras avanzaban las exposiciones del peronismo, el oficialismo seguía con atención lo que ocurría en el parlamento de Uruguay, donde se debatía el mismo acuerdo. La intención de la Casa Rosada era que Argentina fuera el primer país en ratificarlo, por lo que incluso se modificó el día previsto para el tratamiento al conocerse que Uruguay lo discutiría ese jueves. La directiva del presidente Javier Milei era lograr esa primacía.
Con el consenso prácticamente asegurado, el oficialismo intentó acelerar la votación. El senador radical Maximiliano Abad propuso interrumpir la lista de oradores para votar y luego continuar con las exposiciones. La iniciativa generó un fuerte cruce con el peronismo, que denunció una intención constante de La Libertad Avanza de forzar el reglamento. En ese marco, Mayans protagonizó un intercambio tenso con el libertario Bartolomé Abdala, quien presidía la sesión.
Ante el silencio del bloque libertario, la radical Carolina Losada insistió con la idea de votar. Desde el PJ, Anabel Fernández Sagasti respondió que, si querían apurar el trámite, debían retirarse de la lista de oradores. Sin una salida inmediata, Bullrich pidió la palabra, llamó al orden dentro de su bloque y propuso que continuaran las intervenciones pendientes antes de proceder a la votación.
Aunque se había alcanzado un entendimiento para que hablara únicamente el peronismo antes de votar, durante el transcurso del debate se conoció que el parlamento uruguayo ya había sancionado el acuerdo como ley. De esa manera, Milei perdió la posibilidad de que Argentina fuera el primer país de la región en aprobarlo.
Ahora se abre una nueva etapa vinculada a la promulgación, reglamentación y posterior envío a Paraguay. Si bien Argentina podría avanzar con mayor rapidez en esos trámites administrativos, quedará registrado que la República Oriental del Uruguay fue el primer país integrante del acuerdo comercial cuyo parlamento lo convirtió en ley.
Finalmente, con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, quien siguió buena parte del debate desde los balcones de la Cámara alta, el Senado aprobó el acuerdo horas más tarde. Con la sanción ya concretada, resta ahora su reglamentación y promulgación para completar el proceso interno.


