El saldo fatal del grave choque de trenes registrado en España ascendió a 40 personas fallecidas, de acuerdo con el último informe difundido por las autoridades. Además, el siniestro dejó 152 heridos, de los cuales 73 permanecen hospitalizados, incluyendo 29 pacientes en estado grave. El accidente ocurrió durante la tarde del domingo en la localidad de Adamuz, situada en la provincia de Córdoba, en el sur del país.
España permanece conmocionada por el impacto del desastre ferroviario, que involucró a formaciones de las compañías Iryo y Renfe y ya es considerado uno de los episodios más dramáticos en la historia reciente de la red de alta velocidad española.
Hipótesis central: descarrilamiento e invasión de vía
Según el expediente abierto por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), las primeras conclusiones técnicas apuntan a una sucesión de fallas críticas. La hipótesis principal sostiene que los dos últimos vagones de un tren de Iryo descarrilaron al ingresar a la estación de Adamuz.
Ese desprendimiento provocó que los coches invadieran la vía paralela justo cuando circulaba en sentido contrario un tren Alvia de Renfe, lo que derivó en una colisión de extrema violencia.
En relación con la velocidad, el presidente de Renfe —empresa que opera el tren Alvia— remarcó que el tramo cuenta con un límite de 150 kilómetros por hora y aseguró que los registros preliminares no evidencian exceso de velocidad. De este modo, la investigación se concentra ahora en un posible fallo del material rodante o de la infraestructura ferroviaria.
Antecedentes y estado de la infraestructura
El siniestro puso bajo la lupa el estado de la vía donde ocurrió el choque. Si bien el tramo había sido reacondicionado en mayo de 2025, en los últimos meses se habían detectado distintos inconvenientes:
- Incidencias técnicas: el administrador ferroviario Adif habría informado al menos ocho anomalías recientes, vinculadas a problemas de señalización, catenaria y fallas estructurales menores.
- Advertencias sindicales: el principal sindicato de maquinistas había pedido reducir la velocidad máxima de 300 a 250 km/h en la línea para disminuir vibraciones, aunque aclararon que ese reclamo no estaría necesariamente relacionado con el accidente en Adamuz.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, pidió cautela y llamó a evitar “análisis precipitados y meras especulaciones” hasta que la CIAF determine con precisión las causas del hecho, al que calificó como “raro y difícil de explicar”.
En tanto, el presidente de Vox, Santiago Abascal, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas, pero lanzó duras críticas al Gobierno. “No puedo confiar en la acción de este Gobierno. Espero que la profesionalidad de los servicios de emergencia supla la incapacidad manifiesta del poder político”, sostuvo.
Las tareas de rescate ya dieron paso a los trabajos de peritaje técnico y remoción de escombros. La prioridad de las autoridades ferroviarias es recuperar las cajas negras de ambos trenes y garantizar la seguridad de la línea, mientras los servicios sanitarios continúan asistiendo a más de 150 heridos en distintos hospitales de Andalucía.
El accidente se produjo a las 19:45 del domingo, cuando el tren de alta velocidad LD AV Iryo 6189, que había partido de Málaga con destino a Madrid, descarriló en los desvíos de ingreso a la vía 1 de Adamuz e invadió la vía contigua. Por allí circulaba el tren Alvia LD AV 2384, que cubría el trayecto Puerta de Atocha–Huelva, y que también terminó descarrilando, según un informe de la agencia Xinhua.
Como consecuencia del impacto, varios vagones de ambas formaciones salieron de la vía. Algunos coches de la parte trasera del tren proveniente de Málaga volcaron y cayeron por un talud lindero a la plataforma ferroviaria, de acuerdo con lo informado por los servicios de emergencia y testigos presenciales.
Un periodista de RTVE, que viajaba a bordo del tren que partió desde Málaga, relató el dramático momento en vivo: “Hubo un momento en que se sintió una especie de terremoto y era que habíamos descarrilado”, explicó.
“A los diez minutos de salir empezó a temblar muchísimo y descarriló del coche seis hacia atrás”, agregó, al detallar que varios vagones quedaron severamente dañados.
Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, calificó la situación como “muy triste” y subrayó el profundo impacto humano del siniestro. “No estamos acostumbrados a un accidente de estas características. En estos trenes viajan familias enteras, personas mayores, niños; en definitiva, personas de toda índole y probablemente de todas las edades”, afirmó durante una declaración realizada en el lugar del hecho.


