La Policía de la Ciudad decomisó 831 pares de zapatillas falsificadas de primeras marcas, con un valor estimado de 35 millones de pesos, en el marco de un operativo realizado en la localidad bonaerense de Avellaneda. El procedimiento permitió desarticular un esquema de contrabando que incluía ingreso ilegal de mercadería, distribución y venta simultánea en internet y en un comercio.
El allanamiento fue llevado a cabo en conjunto con la Unidad Técnica Operativa Judicial (UTOJ), luego de una investigación que permitió detectar el funcionamiento de la firma implicada. De acuerdo con fuentes oficiales, los productos ingresaban al país desde Brasil, aunque su origen se remontaba a China y Vietnam.

Durante el procedimiento, los efectivos encontraron una gran cantidad de pares de zapatillas deportivas almacenadas en estanterías y también sobre el suelo, junto a sus respectivas cajas. El volumen del secuestro superó los 35 millones de pesos, según la valuación preliminar.
La pesquisa se inició a partir de tareas de ciberpatrullaje, que posibilitaron identificar tanto la operatoria digital como la ubicación física del local y uno de los domicilios vinculados a los sospechosos. Este cruce de información resultó clave para avanzar con las órdenes judiciales.
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación fue la detección del método de ingreso de la mercadería: los productos eran trasladados mediante una empresa de micros de larga distancia, lo que permitió reconstruir parte del circuito logístico del contrabando. Toda la evidencia recolectada fue puesta a disposición del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°4 y de la Secretaría N°4, que intervienen en la causa.
En el operativo, además del calzado, se incautaron dos dispositivos posnet, una computadora portátil y documentación relevante para la investigación. Las zapatillas imitaban marcas internacionales reconocidas y no contaban con respaldo legal sobre su procedencia, lo que constituye una infracción directa a la Ley de Marcas vigente en Argentina.
En paralelo, en el domicilio del principal imputado se secuestraron un teléfono celular y una libreta con anotaciones vinculadas a la operatoria comercial. Estos elementos serán peritados con el objetivo de determinar el alcance de la organización y su posible red de distribución a nivel nacional.
Entre los artículos incautados también se detectaron productos falsificados con estética alusiva a símbolos nacionales, como ojotas con el Sol de Mayo, lo que evidencia la diversidad del material comercializado de forma ilegal.

La causa está a cargo del juez Alejandro Catanea y del secretario Diego Martin Fera Gómez, quienes autorizaron la realización simultánea de los procedimientos en territorio bonaerense, en un trabajo coordinado entre la Policía de la Ciudad, la Aduana y áreas de investigación técnica.

Finalmente, el requerimiento de información a la empresa de transporte involucrada aparece como una herramienta clave para profundizar la pesquisa, ya que los registros de viajes podrían aportar datos sobre la magnitud de la red, la participación de nuevos actores y posibles responsabilidades dentro del sistema de traslado.

