La Justicia de Río Negro dispuso este martes la prisión preventiva para una mujer que había destruido la tobillera electrónica con la que era monitoreada mientras cumplía arresto domiciliario y que, tras esa acción, se dio a la fuga.
La medida fue adoptada luego de que la acusada, quien se encontraba bajo arresto domiciliario en el marco de una causa por presuntas amenazas y lesiones contra una vecina, incumpliera las condiciones impuestas por la Justicia.
De acuerdo con la investigación, la mujer estaba imputada por haber amenazado con incendiar la vivienda de la víctima y por arrojarle un ladrillo durante un episodio de violencia. A raíz de esos hechos, se inició una pesquisa que se extendió durante cuatro meses y, como medida de control, se dispuso que permaneciera bajo monitoreo mediante una tobillera electrónica con sistema de geolocalización GPS.
Sin embargo, la imputada rompió el dispositivo electrónico, abandonó el domicilio donde debía permanecer y estuvo prófuga hasta que fue localizada y detenida por efectivos de la Policía de Río Negro.
Tras la captura, la fiscal Mariana Giammona solicitó que se revocara el beneficio del arresto domiciliario al considerar que la mujer había demostrado “su nula voluntad de someterse al proceso judicial”, argumento con el que pidió que permaneciera detenida en una unidad penitenciaria.
Durante la audiencia, la defensora oficial María Laura Álvarez solicitó que su representada regresara al régimen de prisión domiciliaria. La letrada sostuvo que la petición se fundamentaba en la falta de cupos disponibles en las cárceles de la provincia.
Luego de escuchar los planteos de ambas partes, el juez de Garantías Guillermo González Sacco rechazó el pedido de la defensa, hizo lugar a la solicitud presentada por la fiscal y ordenó que la acusada permanezca en prisión preventiva durante el plazo de un mes.
Al fundamentar su decisión, el magistrado sostuvo que la imputada “no reúne las condiciones” para volver a cumplir arresto domiciliario, ya que consideró que “vulneró la confianza de la Justicia” al destruir la tobillera electrónica y escapar del control judicial.
Con esta resolución, la mujer quedó alojada en un establecimiento penitenciario mientras continúa avanzando la causa en la que está imputada por los presuntos delitos de amenazas y lesiones contra una vecina, a la espera de la evolución de su situación procesal.
