
RD Congo consiguió una de las victorias más importantes de su historia al derrotar por 3-1 a Uzbekistán en el estadio Atlanta, Estados Unidos, y asegurar su clasificación a los 16avos de final del Mundial 2026. En apenas su segunda participación en una Copa del Mundo, tras más de 50 años de ausencia, el conjunto africano protagonizó una notable remontada para mantenerse con vida en el torneo.
El comienzo del encuentro favoreció a Uzbekistán, que golpeó muy temprano. A los nueve minutos, su capitán Eldor Shomurodov abrió el marcador con una brillante definición por encima del arquero rival para establecer el 1-0. Poco después, los africanos lograron convertir el empate gracias a una buena jugada colectiva, pero el árbitro, tras revisar la acción en el VAR, anuló el tanto por una infracción previa de Nathanaël Mbuku.

Con la ventaja a su favor, el conjunto asiático intentó ampliar la diferencia. Generó peligro con acciones de pelota parada y volvió a acercarse con Shomurodov, mientras que RD Congo respondió con remates de Yoane Wissa y varias aproximaciones que no lograron encontrar el arco. El desarrollo también estuvo marcado por una pausa de hidratación y varias tarjetas amarillas, entre ellas para Noah Sadiki por el lado africano y Abdukodir Khusanov en Uzbekistán. Tras siete minutos de tiempo añadido, el primer tiempo concluyó con la victoria parcial de los Lobos Blancos por 1-0.
En el inicio del complemento, la República Democrática del Congo salió decidida a cambiar la historia del partido. Wissa tuvo una ocasión clara para empatar, aunque su remate salió desviado, mientras que Shomurodov estuvo muy cerca de marcar el segundo para Uzbekistán con un disparo que pasó apenas afuera. El encuentro también tuvo una interrupción por la lesión de un futbolista uzbeko y nuevas modificaciones en ambos equipos, entre ellas el ingreso de Fiston Mayele, quien terminaría siendo determinante.
La reacción africana comenzó a tomar forma cuando Abdukodir Khusanov cometió una infracción dentro del área. El árbitro sancionó penal sin dudar y Yoane Wissa se hizo cargo de la ejecución. Con un remate lleno de calidad, engañó al arquero con una breve pausa antes del disparo y estableció el 1-1 cuando restaban poco más de veinte minutos para el final.


A partir del empate, RD Congo tomó el control del encuentro y comenzó a empujar con decisión. Tras una pausa para rehidratación y un tiro de esquina que mantuvo la presión sobre la defensa asiática, llegó el premio. A los 77 minutos, Fiston Mayele anticipó a la defensa dentro del área y convirtió el 2-1 que desató el festejo de los miles de hinchas africanos presentes en Atlanta y colocó de manera provisoria a su selección en los 16avos de final.

Con Uzbekistán obligado a adelantar sus líneas, el entrenador asiático realizó nuevas variantes en busca del empate. Sin embargo, el conjunto africano sostuvo la ventaja con autoridad y administró los últimos minutos con inteligencia. Cuando el encuentro ingresaba en el tiempo reglamentario, Yoane Wissa volvió a aparecer con una extraordinaria definición desde fuera del área para marcar el 3-1 definitivo, completar su doblete y sentenciar la clasificación.

Tras el pitazo final, la República Democrática del Congo celebró una victoria histórica que le permitió avanzar a los 16avos de final del Mundial 2026. El equipo africano, que había comenzado perdiendo por el gol de Eldor Shomurodov, nunca bajó los brazos y terminó firmando una remontada inolvidable gracias a los tantos de Yoane Wissa, por duplicado, y Fiston Mayele, logrando así el mejor resultado de su historia en una Copa del Mundo.
