La hermana del narcotraficante rosarino Esteban Lindor Alvarado volvió a quedar detenida luego de ser sorprendida en la vía pública con un arma de fuego, pese a que se encontraba cumpliendo una condena de 11 años de prisión bajo el régimen de arresto domiciliario.
Yanina Carina Alvarado fue capturada durante un operativo policial realizado en horas de la noche en el barrio Nuevo Alberdi, ubicado en la zona norte de Rosario. La mujer circulaba en un automóvil junto a dos hombres que también fueron arrestados durante el procedimiento.
Al inspeccionar a los ocupantes del vehículo, los efectivos encontraron en poder de Alvarado una pistola calibre .22 con la numeración suprimida, una situación que agravó aún más su situación judicial. Como consecuencia inmediata, los fiscales federales solicitaron la revocación definitiva del beneficio de la prisión domiciliaria y reclamaron su traslado urgente a una unidad penitenciaria para que cumpla de manera efectiva la pena impuesta.
Además de haber incumplido las condiciones del arresto domiciliario, la mujer quedó expuesta a una nueva causa por portación ilegal de arma de fuego. A esto se suma la proximidad de un tercer juicio oral en su contra, relacionado con una investigación por el tráfico de un cargamento de cocaína.
El historial judicial de Yanina Alvarado registra antecedentes vinculados al narcotráfico. En marzo de 2023 recibió una condena unificada por dos expedientes relacionados con la comercialización de estupefacientes. Una de esas causas la señalaba como responsable de un cargamento de 32 kilos de cocaína que había sido secuestrado por la Policía Federal.
Pese a la gravedad de los delitos atribuidos y a la extensión de la pena, en agosto de 2024 una jueza federal le concedió la prisión domiciliaria para que pudiera ocuparse del cuidado de su hija de tres años. Sin embargo, semanas más tarde, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario revocó esa decisión y ordenó que regresara a prisión.
No obstante, distintas presentaciones realizadas por su defensa ante la Cámara de Casación mantuvieron suspendida la medida, permitiéndole continuar en su domicilio hasta que fue nuevamente detenida en la calle durante el reciente operativo policial.
La relación de Yanina Alvarado con estructuras vinculadas al narcotráfico, independientes de la organización criminal conocida como “Los Monos”, se remonta a varios años. Su hermano Esteban Alvarado, quien mantiene una histórica rivalidad con esa banda por el control territorial en Rosario, cumple actualmente una condena de prisión perpetua en el penal de Ezeiza.
Uno de los episodios más recordados en el prontuario de Yanina ocurrió en abril de 2020, en pleno aislamiento por la pandemia de coronavirus. En aquella oportunidad, las Tropas de Operaciones Especiales realizaron un allanamiento en una vivienda ubicada sobre la calle Cochabamba al 6800.
La investigación tenía como objetivo reunir pruebas sobre amenazas dirigidas a testigos clave que debían declarar contra Esteban Alvarado. Sin embargo, durante la vigilancia del lugar, los investigadores detectaron un constante movimiento de remises que llegaban a la propiedad, retiraban pequeños paquetes y se marchaban rápidamente.
Según establecieron los pesquisas, la organización utilizaba esos vehículos como un sistema de reparto para sortear las restricciones de circulación vigentes durante la cuarentena. En ese procedimiento se incautaron cinco kilos de marihuana, armas de fuego, dinero en efectivo y registros detallados de clientes.
Ese expediente terminó integrando el conjunto de causas que derivó en la condena que hoy pesa sobre Yanina Alvarado y que, tras ser sorprendida armada en la vía pública, podría comenzar a cumplir en una cárcel común.
