El próximo lunes comenzará el juicio contra María Belén Barreto, acusada de haber asesinado a puñaladas a su pareja y padre de uno de sus hijos en 2023. Según relataron familiares de la víctima, Alexis Aubillan Marín estaba agotado por las discusiones y había decidido separarse, pero “ella no quería que se fuera”.
El hecho ocurrió el 27 de diciembre en una vivienda ubicada sobre la calle Vélez Sarsfield, en Córdoba, donde la pareja convivía junto a un bebé en común y las tres hijas de la mujer, fruto de una relación anterior.
De acuerdo con el entorno del joven, de 24 años, la relación avanzó rápidamente y con escaso contacto con familiares y allegados. La pareja se había casado el 23 de diciembre de 2022, apenas un año antes del crimen.
Sin embargo, el vínculo era conflictivo. Un primo de Marín aseguró que el joven quería irse, pero no podía. “Él estaba cansado, se quería ir y ella no quería que se fuera, pero las cosas no iban”, expresó. Ese mismo familiar contó que el día del hecho se acercó a la vivienda tras enterarse de una discusión, aunque al llegar ya era tarde: “Me encontré con que lo habían matado”.
Tras el inicio de la convivencia, la vida de la víctima cambió de forma abrupta. Sus allegados sostuvieron que Barreto lo había aislado de su familia y evitaba cualquier tipo de vínculo con ellos. Incluso señalaron que en la casa no había fotos familiares y que el frente tenía elementos que reforzaban ese aislamiento, como media sombra y candados.
En el período previo al crimen, la familia denunció que la relación estaba atravesada por manipulación y violencia. Según sus testimonios, la acusada utilizaba al hijo en común como una forma de control sobre Alexis, quien ya había manifestado su intención de irse, aunque no encontraba la manera de hacerlo sin poner en riesgo al menor.

Barreto, que en ese momento tenía 29 años, fue detenida el mismo día del homicidio e imputada por homicidio calificado por el vínculo. De acuerdo a la investigación, fue ella misma quien alertó a las autoridades. Al llegar, la Policía encontró a Marín tendido en el suelo, con múltiples heridas de arma blanca y signos de violencia.
Tras su detención, la mujer permaneció junto al hijo menor de ambos, mientras que las otras tres niñas quedaron bajo la tutela de su padre biológico. En una primera instancia, la Justicia le otorgó la prisión domiciliaria en Villa Domínguez, en Villaguay, Entre Ríos, donde reside su abuela de crianza, debido a que tenía a cargo al bebé.
Ese beneficio fue revocado posteriormente y, desde comienzos de 2026, Barreto permanece detenida en la cárcel de Bouwer a la espera del juicio. En paralelo, el hijo de la pareja quedó al cuidado de una familiar de la acusada en Entre Ríos, una situación que fue cuestionada por los abuelos paternos, quienes solicitaron la tenencia del menor desde el inicio de la causa.
El proceso judicial se desarrollará con jurados populares y comenzará a las 8:30 en la Cámara del Crimen de Río Tercero. El tribunal técnico estará presidido por Guarania Barbero Becerra, junto a los vocales José Argüello y Alberto Larghi, mientras que la acusación estará a cargo del fiscal de Cámara Gustavo Martín.
Durante el juicio se analizarán las pruebas y se escucharán los testimonios sobre el crimen ocurrido en diciembre de 2023 en San Agustín, donde Barreto fue señalada como la autora del homicidio de su pareja.

