José Alexis Urquía, el hombre señalado por haber agredido, manoseado y mordido a una empleada de una mueblería de Rosario a fines de 2025, fue imputado formalmente por la Justicia. La investigación determinó que, tras el ataque, se fugó hacia la provincia de Córdoba, donde posteriormente fue arrestado por un hecho de robo. En las últimas horas fue trasladado a Santa Fe para afrontar el proceso judicial correspondiente.
La audiencia se desarrolló este martes en el Centro de Justicia Penal de Rosario. Allí, Urquía fue imputado por los delitos de robo y abuso sexual. La acusación fue presentada por la fiscal de la Unidad Especial de Delitos contra la Integridad Sexual, Julia Feldman, y contó con el aval del juez de Primera Instancia Albo Bilbao Benítez.
Además de formalizarse la imputación, la Justicia dispuso una medida de prisión preventiva por seis meses, con posibilidad de extenderla automáticamente si las circunstancias del caso así lo requieren.
El traslado del acusado desde Córdoba hasta Rosario fue concretado el lunes 8 de junio por la Policía de Investigaciones (PDI). El operativo se realizó a pedido del Ministerio Público de la Acusación con el objetivo de que Urquía continúe el proceso judicial en territorio santafesino.
Durante los primeros días posteriores al ataque no existían datos precisos sobre la identidad del sospechoso. Sin embargo, a comienzos de enero de este año, la Fiscalía Regional 2 confirmó que se trataba de Urquía, de 32 años. Más tarde se estableció que permanecía detenido en Córdoba desde el 1° de enero, luego de haber sido arrestado por un robo.
En el inicio de la investigación, el fiscal Ramiro González Raggio había advertido sobre la peligrosidad del sospechoso. Según señaló, se trata de “una persona muy peligrosa” que además posee diversos antecedentes penales, una situación que fue tenida en cuenta durante el avance de la causa.
