El fútbol portugués vivió una de las mayores sorpresas de los últimos años. El Torreense, equipo que milita en la Segunda División, derrotó 2-1 al Sporting CP en la final de la Taça de Portugal y se quedó con un título histórico tras imponerse en la prórroga en el Estadio Nacional de Jamor.
El modesto club de Torres Vedras, con 109 años de historia y en plena lucha por ascender a la Primeira Liga por primera vez desde 1992, escribió una página inolvidable al superar a uno de los gigantes del país y asegurar además su clasificación a la próxima Europa League.
El encuentro comenzó de manera soñada para el Torreense. Apenas a los cuatro minutos, el español Javi Vázquez ejecutó un córner y Kévin Zohi aprovechó una prolongación de Leo Azevedo para abrir el marcador ante la sorpresa general. El Sporting, obligado a reaccionar, monopolizó la posesión y acumuló situaciones de peligro durante toda la primera mitad, pero chocó constantemente con la gran figura del arquero Luca Paes.
Los “Leones” llegaron a rematar 16 veces antes del descanso, aunque sin precisión ni fortuna. Luis Suárez tuvo la ocasión más clara, pero nuevamente apareció Paes para sostener la ventaja del conjunto dirigido por Tralhao.
El empate finalmente llegó en el inicio del complemento. Una presión de Maxi Araújo derivó en una jugada que terminó con Luis Suárez definiendo dentro del área para establecer el 1-1 a los 54 minutos. Desde entonces, el Sporting dominó territorialmente y hasta vio cómo le anulaban un gol a Geny Catamo por fuera de juego.
Pese al desgaste físico y al asedio rival, el Torreense resistió y logró llevar la definición al tiempo suplementario. Incluso estuvo cerca de volver a adelantarse con un tanto de Diadié que también fue invalidado.
En la prórroga, el Sporting continuó buscando el triunfo, pero volvió a encontrarse con la seguridad de Luca Paes. Cuando parecía que todo se encaminaba a los penales, llegó la jugada que cambió la historia.

A los 109 minutos, una contra del Torreense terminó con un agarrón de Maxi Araújo sobre Seydi dentro del área. El árbitro sancionó penal y expulsó al futbolista del Sporting. El encargado de ejecutar fue Stopira, defensor caboverdiano de 37 años, que definió con un potente remate al centro para marcar el 2-1 definitivo.
El tramo final fue de pura resistencia para el conjunto de Segunda División, que soportó los últimos intentos del Sporting hasta el pitazo final. Cuando el árbitro Antonio Nobre señaló el cierre del encuentro, los jugadores del Torreense desataron una celebración histórica.
El club conquistó así la primera Copa de Portugal de su historia, en una campaña que quedará para siempre en la memoria de sus hinchas. Además de eliminar rivales de Primera División durante el torneo, el Torreense logró una hazaña pocas veces vista: ganar el principal certamen copero del país siendo equipo de Segunda.

