La búsqueda de Gastón Montenegro tuvo un desenlace trágico este sábado, luego de que el cuerpo del joven de 25 años fuera hallado en una zona rural de Serodino, a unos 35 kilómetros de Capitán Bermúdez, lugar donde había sido visto por última vez.
Desde el comienzo de la investigación, la familia sostuvo que Montenegro había sido secuestrado por dos hombres armados, una hipótesis que continúa bajo análisis por parte de la Justicia, según informaron fuentes vinculadas a la causa.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 10:30, cuando efectivos de los Bomberos Zapadores de Rosario realizaban un rastrillaje en un campo ubicado a la vera de la ruta provincial 10, entre las localidades de Serodino y Pueblo Andino.
En el operativo también participó Barto, un perro especialmente entrenado para tareas de búsqueda. Una vez localizado el cuerpo, intervino la fiscal Luisina Paponi, del Ministerio Público de la Acusación de San Lorenzo, quien se presentó en el lugar junto al gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones para supervisar las primeras pericias.
La autopsia se llevó a cabo durante la misma jornada en el Instituto Médico Legal de Rosario. Mientras las autoridades aguardaban los resultados de los estudios forenses para establecer la causa de la muerte, fueron los propios familiares quienes confirmaron que se trataba de Gastón Montenegro al reconocer los tatuajes que presentaba el cuerpo.
De acuerdo con la denuncia realizada por su madre, Carina Montenegro, el joven había salido de su vivienda, ubicada sobre la calle San Salvador al 300 de Capitán Bermúdez, durante la noche del 26 de junio. Un allegado declaró haberlo visto por última vez al día siguiente cuando caminaba de regreso a su domicilio, aunque nunca llegó.
Desde ese momento, la familia sostuvo que existía una grabación en la que se observaba a dos hombres armados obligándolo a subir a un automóvil. A partir de esa hipótesis, se desplegaron numerosos operativos de búsqueda en distintas localidades de Santa Fe, entre ellas Rosario, Funes, Capitán Bermúdez y Fray Luis Beltrán.
En el marco de esas tareas, la Policía de Investigaciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria realizaron varios allanamientos que derivaron en la detención de cuatro personas en una causa paralela relacionada con la comercialización de estupefacientes. Durante esos procedimientos también fueron secuestradas armas de fuego, municiones, marihuana, teléfonos celulares, balanzas de precisión y otros elementos considerados de interés para el avance de la investigación.
