La Justicia de Rosario dispuso la inmediata liberación del portero del jardín de infantes del barrio Empalme Graneros que permanecía bajo prisión preventiva, luego de que las pericias realizadas mediante Cámara Gesell descartaran las acusaciones iniciales por presuntos delitos contra la integridad sexual de tres menores.
La decisión fue adoptada por el juez Rafael Coria, quien modificó la situación procesal de R. L., de 55 años, al verificarse que las entrevistas especializadas no presentaron indicadores médicos ni conductuales compatibles con hechos de abuso sexual.
Fuentes judiciales confirmaron que los niños no lograron describir los hechos denunciados ni identificaron al portero durante las entrevistas, lo que dejó sin sustento la presunción de responsabilidad que había motivado su detención el pasado 10 de junio.
Las declaraciones del personal y una inconsistencia horaria fortalecieron la decisión
En el marco de la investigación también declararon todos los integrantes del personal docente y no docente del establecimiento educativo ubicado en la intersección de La República y Cabal.
Durante esas declaraciones, los compañeros de trabajo del imputado señalaron ante la fiscal Antonela Valente que, debido a la organización interna del jardín, el portero nunca permanecía solo junto a los alumnos.
A su vez, los investigadores detectaron una inconsistencia determinante en los horarios de asistencia. Una de las presuntas víctimas concurría al establecimiento durante el turno tarde, mientras que el trabajador de maestranza cumplía funciones en un horario completamente distinto, por lo que concluyeron que no existían posibilidades de que ambos coincidieran dentro del edificio.
La investigación seguirá mientras permanece la intervención del jardín
Con este nuevo panorama probatorio, el magistrado resolvió dejar sin efecto la medida de coerción y otorgó la libertad al acusado, aunque aclaró que la investigación penal continuará desarrollándose de manera formal.
El caso había generado una fuerte conmoción en Rosario, especialmente luego de que un grupo de familiares intentara linchar al trabajador y agredir a docentes del establecimiento, situación que obligó a un importante operativo de las fuerzas de seguridad para controlar los disturbios.
Como consecuencia de la gravedad del episodio y del clima de tensión en el barrio, el Ministerio de Educación de Santa Fe había dispuesto la intervención integral del Jardín de Infantes N.º 261 y ordenó el reemplazo de todo el personal de la institución, incluidos directivos y docentes. Esa medida continúa vigente mientras avanzan las actuaciones judiciales.
