El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) activó un mecanismo de urgencia para definir una respuesta conjunta frente a la escalada militar atribuida a Irán, en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente.
Tras dos jornadas consecutivas de bombardeos, los países del Golfo denunciaron lo que calificaron como un “error de cálculo” por parte de Teherán, una situación que los empuja a coordinar una defensa común ante el avance de las agresiones.
En este marco, los ministros de Relaciones Exteriores del bloque mantendrán este domingo una reunión extraordinaria por videoconferencia, con el objetivo central de acordar una “respuesta unificada” frente a los ataques. La modalidad virtual se definió luego del cierre de aeropuertos en varios países de la región, como consecuencia directa de la crisis.
El CCG —integrado por Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán, Qatar y Bahréin— enfocará el encuentro exclusivamente en delinear acciones coordinadas ante la ofensiva que impactó sobre sus territorios.
La tensión diplomática escaló rápidamente en las últimas horas. Desde Emiratos Árabes Unidos, un alto funcionario sostuvo que la confrontación impulsada por Irán “no es con sus vecinos” y describió los bombardeos como un grave “error de cálculo”, que además deja al régimen persa en una posición de creciente aislamiento internacional.
En paralelo, Arabia Saudita citó al embajador iraní para reclamar explicaciones formales por lo que definió como “ataques descarados” dirigidos contra el reino y otras naciones aliadas del Golfo.
Mientras tanto, desde Irán intentaron bajar la tensión. El jefe de seguridad del país aseguró que los impactos no tienen como objetivo a los Estados de la región, sino que están dirigidos a “bases de Estados Unidos” instaladas en esos territorios.
A pesar de estas declaraciones, la preocupación se mantiene entre las monarquías del Golfo, que advierten sobre la violación de su soberanía y el riesgo de que la escalada derive en un conflicto regional de gran magnitud.


