La Policía de la Provincia de Buenos Aires desarticuló una organización narcocriminal tras una serie de allanamientos realizados en los últimos días en distintos distritos del conurbano, entre ellos La Matanza, Morón, Lomas de Zamora y General Rodríguez.
Como resultado de 43 procedimientos llevados a cabo en las zonas oeste y sur del Gran Buenos Aires, fueron detenidos 30 integrantes de una estructura delictiva de alcance regional que se dedicaba al acopio, fraccionamiento y comercialización de estupefacientes a gran escala.
Durante los operativos, los investigadores secuestraron 1,4 kilos de cocaína, 4,3 kilos de marihuana, diversas dosis de pasta base y cocaína listas para la venta, tusi —conocida como cocaína rosa—, sustancias utilizadas para el corte y estiramiento de drogas, además de vehículos y motocicletas.
La intervención fue el resultado de más de un año de tareas investigativas. Personal de la Dirección de Investigaciones Contra el Crimen Organizado, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Bonaerense, concretó así uno de los procedimientos antidrogas más relevantes de los últimos años en el conurbano bonaerense.
La causa, tramitada bajo la órbita del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, permitió reconstruir el funcionamiento completo de la organización. Los investigadores determinaron que la banda era liderada por ciudadanos de nacionalidad peruana y que había desarrollado una compleja estructura integrada por centros de acopio, búnkeres de venta, logística de transporte y sistemas de custodia armada para consolidar su dominio territorial.
El megaoperativo concluyó con la detención de 30 personas, en su mayoría de nacionalidad peruana, vinculadas de manera directa a la organización. Entre los arrestados se encontraban presuntos organizadores, coordinadores logísticos, distribuidores, vendedores y encargados de la seguridad armada de los distintos puntos de expendio.
Las autoridades destacaron que la magnitud de la operación permitió desmantelar de manera integral la estructura criminal, golpeando simultáneamente su capacidad operativa, financiera y territorial.
Uno de los puntos más destacados del procedimiento fue la demolición de 13 búnkeres utilizados para la comercialización de drogas en el asentamiento Puerta de Hierro, señalado como uno de los principales focos de venta de estupefacientes de la zona oeste del conurbano.
La medida fue dispuesta por la Justicia Federal y ejecutada en el marco del operativo. De acuerdo con las autoridades, la destrucción de estas construcciones impide que vuelvan a ser utilizadas por organizaciones delictivas y representa una recuperación efectiva del territorio para los vecinos de la zona.
