La investigación por el crimen de Franco David Beltrán, el joven de 20 años asesinado en Rosario, avanzó con la detención de cuatro personas —dos de ellas menores de edad— y el secuestro de drogas, armas y dinero en efectivo. Los fiscales sostienen como principal hipótesis un ajuste de cuentas en el marco de la venta de estupefacientes en la zona.
Los procedimientos se llevaron a cabo mediante una serie de allanamientos en el barrio Empalme Graneros y otros puntos de la ciudad. El homicidio había ocurrido el pasado 8 de marzo, cuando la víctima fue atacada a tiros. A partir de entonces, la pesquisa se enfocó en reconstruir el entramado vinculado al narcomenudeo local.
El operativo fue coordinado por los fiscales Andrea Vega, de la unidad de Violencia Altamente Lesiva, y César Cabrera, del área de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación. Las tareas se desplegaron en domicilios ubicados en Garzón al 1400, José Ingenieros al 2400 y distintos sectores de Campbell al 1500 bis, entre otros puntos. Allí lograron secuestrar elementos considerados clave para la causa.
Entre lo incautado se contabilizaron 1,218 kilogramos de cocaína y 1,844 kilogramos de marihuana, además de 30 cartuchos calibre 9 milímetros y otros 10 calibre 22. También se halló un arma de fuego de fabricación casera, picadura de cannabis, nueve teléfonos celulares y dos tablets. En cuanto al dinero, la suma superó los 300 mil pesos.
De acuerdo con fuentes oficiales, durante los procedimientos resultó fundamental la intervención del perro detector Kenzo, que permitió encontrar material estupefaciente oculto dentro de una pared.

Mientras la causa continúa en curso, los investigadores aguardan los resultados de los peritajes sobre los dispositivos electrónicos y las sustancias secuestradas. El avance del expediente dependerá del análisis de estos elementos y de las próximas medidas judiciales que se dispongan en el marco de la investigación.
