La Justicia de Córdoba avanza en la investigación por la muerte de un joven que había sido detenido y que, horas más tarde, cayó en coma. Se trata de Tomás Orihuela, quien fue arrestado el sábado 25 de abril. Según informaron desde la Comisaría 6°, el joven habría intentado quitarse la vida, lo que derivó en que permaneciera en coma durante dos días en un hospital.
El caso tomó estado público este lunes, cuando se confirmó el fallecimiento del joven de 19 años, quien había permanecido varias horas en estado crítico en el Hospital Eva Perón. Tras conocerse la noticia, familiares de Orihuela protagonizaron incidentes y causaron destrozos dentro del centro de salud.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, explicó en declaraciones que el deceso se produjo a raíz de un cuadro irreversible, originado por un edema cerebral. Según detalló, esta condición se habría desencadenado luego de que el joven intentara suicidarse dentro de la celda, presuntamente ahorcándose con un buzo.
No obstante, desde el entorno de Orihuela rechazan esta versión. Aseguran que la muerte no se debió a un suicidio, sino que estaría vinculada a irregularidades en el procedimiento de detención.
La detención del joven ocurrió después de haber pasado más de cuatro meses en la cárcel de Bouwer, acusado de integrar una banda dedicada al robo de celulares en boliches.
En el marco de las denuncias, el Órgano de Control de las Fuerzas de Seguridad dispuso el secuestro de los teléfonos celulares de los efectivos que se encontraban de guardia al momento del hecho.

