La investigación por la desaparición de Axel González podría registrar un giro significativo en los próximos días. Durante una conferencia de prensa realizada este viernes en Resistencia, integrantes de la fiscalía señalaron que existe la posibilidad de que efectivos policiales que participaron de un operativo durante la noche en que el joven fue visto por última vez sean imputados en la causa.
La afirmación fue realizada en el marco de una conferencia encabezada por el procurador general Jorge Canteros, el procurador adjunto Miguel Fonteina, el fiscal de Derechos Humanos Luciano Santos, la fiscal Julieta Arolfo y la fiscal de Cámara Noelia Encinas. Todos ellos integran el Equipo Fiscal Especial (EFE) conformado para avanzar en la investigación.
Consultado sobre la situación de los uniformados, Santos explicó que todavía no fueron convocados a prestar declaración, aunque ya fueron notificados sobre las actuaciones judiciales. Además, reconoció que podrían ser imputados si se logra establecer una vinculación con los hechos que rodean la desaparición del joven, un caso que mantiene en alerta a toda la comunidad chaqueña.
“No descartamos ninguna hipótesis, no descartamos ningún testigo”, sostuvo el fiscal. En ese sentido, confirmó que desde los primeros momentos de la investigación se secuestraron teléfonos celulares, armas reglamentarias, prendas de vestir y otros elementos pertenecientes a los efectivos que se encontraban de servicio durante la madrugada del 17 de mayo.
El funcionario también reveló que los sistemas de geolocalización de los patrulleros que operaron en la zona permanecían activos. Según indicó, la información obtenida de esos GPS será fundamental para reconstruir recorridos y horarios de los móviles policiales.
Santos señaló además que durante los primeros días de la pesquisa aparecieron importantes contradicciones en los testimonios de distintas personas que estuvieron con Axel antes de su desaparición. Esa situación derivó en la detención de siete sospechosos, varios de ellos pertenecientes a su entorno más cercano, entre ellos su exnovia, un excuñado y un exsuegro.
“Estamos en un momento crítico de la investigación y debemos dar pasos firmes y sólidos. No es mi política ventilar medios de prueba porque no me gusta comprometer las investigaciones”, afirmó el fiscal.
Por otra parte, la Procuración General formalizó la creación de un equipo especial para conducir el expediente. La fiscal Julieta Arolfo, integrante del Equipo Fiscal N°14, quedó a cargo de la dirección de la causa, mientras que Luciano Santos continuará interviniendo desde la Fiscalía Especial de Derechos Humanos. La coordinación general fue asignada a la fiscal de Cámara Noelia Encinas. La medida quedó establecida mediante la Resolución N°49/26 firmada por el procurador general Jorge Canteros.
Durante la conferencia, Canteros destacó la gravedad institucional del caso. “Una desaparición de un joven de 21 años en democracia es algo que nos hiere, que nos lastima y no puede pasar desapercibido. Esto se tiene que resolver y se tiene que aclarar”, expresó.
Axel González, de 21 años, fue visto por última vez el 17 de mayo cuando salió de su domicilio para reunirse con su expareja, Lorena Gómez, en la ciudad de Fontana. Al no regresar, sus familiares radicaron la denuncia y se puso en marcha un operativo de búsqueda que incluyó distintos sectores de la zona y áreas cercanas al riacho Arazá.
Con el avance de la investigación fueron detenidos otros sospechosos. Entre ellos figuran Ramón Gómez, exsuegro de Axel; Sergio Gómez, su excuñado; Agustín Pucheta, exboxeador; y Ariel Lázaro, amigo del joven desaparecido.
De acuerdo con una de las hipótesis que se investigan, todo habría comenzado alrededor de las 2 de la madrugada del 17 de mayo. En ese momento, una camioneta Nissan Frontier perteneciente a la Comisaría Segunda de Fontana realizaba recorridas por el barrio Anunciación. Según declaró Ariel Lázaro, Axel González caminaba junto a él cuando, por motivos que aún no fueron esclarecidos, escapó repentinamente y se refugió en una vivienda cercana. A partir de ese momento se perdió todo rastro de su paradero.
