Una de las acusadas en la causa que investiga el autoatentado a la vivienda de Norma Acosta, ocurrido en la ciudad de Rosario, se entregó ante las autoridades y quedó a disposición de la Justicia. Se trata de Mayra Daiana G., quien ahora es investigada en el marco del expediente por intimidación pública agravada por el uso de arma de fuego. Para los investigadores, la hipótesis central es que la propia dueña de la casa atacada habría planificado el episodio con el objetivo de incriminar a la Policía provincial.
La presentación se concretó este martes, cuando Mayra Daiana G. se dirigió a la sede de la Unidad Especial de Asuntos Internos de la Policía de Santa Fe en Rosario, luego de ser requerida por el fiscal Pablo Socca, a cargo de la investigación. La mujer, de 33 años, quedó vinculada formalmente a la causa que ya tiene detenida e imputada a Norma Acosta.
Según explicaron fuentes oficiales, la acusada es investigada por una presunta participación en la organización del supuesto autoatentado que Acosta había denunciado en mayo de 2025. En aquel momento, el hecho fue presentado como un ataque externo, pero con el avance de la pesquisa se consolidó la sospecha de que se trató de una maniobra planificada para inculpar a efectivos policiales.
Norma Acosta integra una organización de familiares de personas privadas de la libertad en Rosario y, en reiteradas oportunidades, había denunciado tanto a bandas vinculadas al narcotráfico como a policías por presunta connivencia. Ese contexto fue parte del análisis que realizaron los investigadores al reconstruir los hechos.
En este sentido, las autoridades detallaron que, antes de la detención de Mayra G., se llevaron a cabo allanamientos en dos domicilios relacionados con la acusada, tal como consta en el parte policial.
La investigación conecta a Mayra G. con el episodio ocurrido el 7 de mayo de 2025 en una vivienda ubicada en la calle Larguía al 3400, donde se registró una balacera. Si bien el hecho fue denunciado inicialmente como un ataque perpetrado desde el exterior, las tareas investigativas permitieron establecer que el episodio habría sido organizado por la propia moradora del inmueble, Norma Acosta.
De acuerdo con la acusación, Acosta habría ordenado la realización de los disparos contra su propio domicilio. La ejecución del ataque fue atribuida a Juan José Gómez, alias “JJ”, quien también permanece detenido. Además, otros tres hombres vinculados a la barra brava de Newell’s habrían participado en tareas de inteligencia previas y en el ataque armado.
En ese marco, Mayra G. quedó bajo sospecha por su vínculo sentimental con Emiliano “Jija” Avejera, señalado como sicario de la banda Los Monos y actualmente condenado. Para la fiscalía, su cercanía con Avejera la ubica dentro del entramado que permitió llevar adelante la planificación y ejecución del hecho investigado.
En la acusación fiscal se remarca que Mayra G. “no sería ajena a la planificación y materialización del ataque armado ocurrido el año pasado”, una definición que refuerza su rol dentro del esquema delictivo que se investiga.
Emiliano “Jija” Avejera, ex jefe de la barra brava de Newell’s y actualmente detenido, fue capturado en la provincia de Córdoba en 2018. En ese momento, estaba sospechado de mantener vínculos con el crimen de Jonatan “Bam Bam” Funes y con otros delitos de extrema gravedad, antecedentes que también forman parte del contexto analizado en la causa.


