River Plate vivió una noche para el olvido en el estadio Monumental y fue goleado 4-1 por Tigre por el Torneo Apertura 2026 en un resultado que quedará marcado como uno de los golpes más duros del ciclo de Marcelo Gallardo. El conjunto de Núñez fue superado de principio a fin, recibió una dura reprobación de sus hinchas y terminó el encuentro con un jugador menos por la expulsión de Fausto Vera.
El partido comenzó con dominio del local, que tuvo el primer intento a los dos minutos con un remate frontal que se desvió en un rival y terminó en córner. Sin embargo, la reacción de Tigre fue inmediata y contundente. A los cinco minutos, Tiago Serrago sacó un disparo dentro del área que se desvió en Matías Viña y descolocó a Santiago Beltrán para abrir el marcador.
River intentó responder rápidamente con un remate lejano de Tomás Galván a los siete minutos, pero la pelota se fue por encima del travesaño. Tigre volvió a avisar con David Romero, primero con una volea desviada y luego, a los 15 minutos, con una definición precisa al palo izquierdo de Beltrán para estirar la ventaja a 2-0.
El Matador siguió lastimando con espacios y volvió a generar peligro a los 18 minutos, cuando Felipe Zenobio evitó el descuento tras un intento de Maximiliano Salas. Serrago probó nuevamente desde afuera a los 26, mientras que River tuvo su chance más clara a los 32 minutos, cuando un derechazo de Galván desde la medialuna dio de lleno en el travesaño.
David Romero volvió a ser protagonista y estuvo cerca del tercero con un cabezazo en el área chica que terminó en el techo del arco. Elías Cabrera también tuvo su oportunidad tras un mal despeje de Martínez Quarta, pero su remate se fue desviado. Antes del descanso, Ignacio Russo encaró mano a mano y sacó un derechazo que controló Beltrán.
Al cierre del primer tiempo, Tigre se fue al vestuario con una ventaja de 2-0, gracias a los goles de Serrago y Romero. El equipo de Diego Dabove se mostró ordenado, replegado y efectivo en los contragolpes, mientras que River, pese a generar algunas situaciones, no logró descontar y sufrió sus primeros goles en el torneo con Beltrán en el arco.
En el inicio del complemento, Gallardo movió el banco y mandó a Marcos Acuña por Matías Viña. River buscó adelantarse y tuvo un cabezazo de Fausto Vera que terminó en las manos de Zenobio. Sin embargo, a los 49 minutos llegó el golpe que sentenció la historia: Aníbal Moreno ejecutó un pase insólito hacia el medio en un tiro libre defensivo, Ignacio Russo interceptó la pelota y definió con frialdad ante la salida de Beltrán para el 3-0.
Fausto Vera volvió a intentar desde afuera a los 51 minutos, siendo uno de los pocos que buscó reaccionar, pero su remate se fue apenas desviado. A los 58 minutos, el mediocampista central vio la tarjeta roja tras levantar la pierna y golpear, sin intención, a un rival, dejando a River con diez jugadores.
Con el partido ya cuesta arriba, Gallardo realizó más variantes: Agustín Ruberto ingresó por Facundo Colidio, quien se retiró silbado. Tigre siguió atacando y estuvo cerca del quinto tanto con un derechazo de Romero que se fue afuera. A los 67 minutos, llegó el cuarto gol: una gran corrida de David Romero derivó en la definición de Ignacio Russo, que marcó su segundo tanto de la noche.
Los cambios continuaron en ambos equipos, con múltiples variantes en River y Tigre. Serrago buscó su doblete con un disparo frontal que se fue desviado, mientras que Martínez Quarta intentó descontar con un cabezazo sin dirección. Con el trámite definido, el Millonario buscó al menos el gol del honor.
Ese tanto llegó a los 88 minutos, cuando Lautaro Rivero sacó un potente remate desde afuera del área que se metió contra un palo y venció a Zenobio. Fue apenas un consuelo en una noche negra para River, que minutos después escuchó el pitazo final y una lluvia de silbidos desde las tribunas del Monumental.
Tigre firmó una actuación histórica en Núñez y se llevó una goleada inolvidable, mientras que el equipo de Gallardo quedó golpeado, expuesto y cuestionado tras una derrota que dejó huella.


