El temporal que atravesó la Costa Atlántica bonaerense durante la madrugada del jueves provocó numerosos inconvenientes en distintos sectores, especialmente en Mar del Plata y Pinamar. Uno de los episodios más llamativos ocurrió en el barrio Malvinas Argentinas, donde un árbol de gran porte cayó sobre una camioneta que se encontraba estacionada en la vía pública.
La jornada estuvo acompañada por lluvia, fuertes ráfagas de viento y cortes de energía, mientras los organismos de emergencia debieron intervenir en diferentes barrios de la ciudad.
El episodio que afectó a la camioneta ocurrió alrededor de las 5:30, cuando un fuerte estruendo despertó a los vecinos de la zona de Brandsen al 7900. Mariana, una residente del barrio, relató lo sucedido y explicó que primero pensó que el ruido podía haber sido provocado por algún problema en su vivienda.
Según contó la mujer en declaraciones, el estruendo fue tan fuerte que llegó a sentir que la casa había temblado. Al advertir lo ocurrido, salió a observar qué había sucedido y fue su hijo quien le indicó que un árbol se había desplomado.
Cuando se asomó, comprobó que el ejemplar había terminado sobre una Renault Kangoo que estaba estacionada frente al domicilio. Una de sus primeras preocupaciones fue conocer si sus vecinos se encontraban en buenas condiciones.
La mujer señaló que el árbol había caído directamente sobre la camioneta y que, en principio, el vehículo no parecía haber sufrido daños que permitieran determinar inmediatamente la gravedad del impacto. También indicó que aparentemente el árbol podía haber estado deteriorado, aunque desde el exterior no lo parecía.
El incidente no dejó personas heridas. Luego del derrumbe, personal de Defensa Civil trabajó en el lugar para despejar la calle y retirar las ramas y el tronco que habían quedado sobre el vehículo y la calzada.
Un equipo de emergencia utilizó maquinaria y una grúa para cortar el árbol, remover sus restos y liberar nuevamente la circulación. El operativo se desarrolló mientras continuaban las condiciones adversas en distintos sectores de Mar del Plata.
El episodio ocurrido en el barrio Malvinas Argentinas fue uno de los hechos más visibles de una jornada que dejó 35 reclamos e intervenciones en diferentes puntos de la ciudad. El relevamiento fue realizado por Defensa Civil junto con el Emsur y otras dependencias municipales.
Del total de intervenciones, 13 estuvieron relacionadas con árboles o ramas de gran porte que habían caído. De acuerdo con el reporte, ninguno de esos episodios produjo daños de consideración. La mayoría de los demás reclamos estuvo vinculada con inconvenientes en el tendido de cables y otros servicios.
Alfredo Rodríguez, titular de Defensa Civil, explicó en declaraciones que el trabajo operativo se había intensificado desde las 4 de la madrugada, cuando las condiciones meteorológicas comenzaron a complicarse con mayor intensidad.
Los sectores que concentraron la mayor cantidad de intervenciones fueron El Grosellar, Bosque Peralta Ramos, Zona Norte, Zona Sur, Bernardino Rivadavia, Parque Camet y Las Avenidas.
El temporal se desarrolló en el marco de una alerta amarilla por fuertes vientos y también generó otros inconvenientes en distintos puntos de Mar del Plata. Entre ellos se contabilizaron postes y columnas que habían quedado en situación de riesgo, un desprendimiento de mampostería, problemas relacionados con obras de construcción, una pérdida de agua, un escape de gas y la falla de un semáforo.
La situación también alcanzó al sistema eléctrico. Cuatro distribuidores de energía quedaron fuera de servicio, lo que provocó interrupciones del suministro en Sierra de los Padres, Batán, Zacagnini, Constitución, San Patricio y Acantilados, además de otras siete zonas de la ciudad.
Otro de los sectores afectados fue Alto Camet, donde se produjeron anegamientos en distintas calles. Las precipitaciones generaron acumulación de agua en varias arterias y complicaron la circulación durante las primeras horas de la jornada.
En cuanto a la actividad educativa, la institución La Chacra suspendió sus actividades debido a las condiciones meteorológicas. El resto de los establecimientos educativos de Mar del Plata mantuvo el funcionamiento habitual durante el turno tarde.
Las autoridades también confirmaron que no hubo personas evacuadas como consecuencia del temporal.
La sudestada también provocó complicaciones en Pinamar. Allí, el avance del agua en sectores costeros y la acumulación de lluvia sobre las calles llevaron a las autoridades a recomendar extremar las precauciones al momento de circular.
En esa ciudad, los equipos de Defensa Civil y los bomberos voluntarios intervinieron ante diferentes situaciones derivadas del temporal, entre ellas árboles caídos, calles anegadas y dificultades para el tránsito.
Las tareas de asistencia y limpieza incluyeron el retiro de ramas y árboles que habían quedado sobre distintas vías públicas. Para despejar las calles, los operarios utilizaron motosierras, ropa impermeable y maquinaria pesada, mientras palas cargadoras trasladaron los restos acumulados hacia camiones.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo activas las alertas amarillas por tormentas y viento para distintos sectores de la franja costera bonaerense. La advertencia alcanzó al Partido de La Costa, Pinamar, General Pueyrredon y Necochea.
En Mar del Plata, las ráfagas llegaron a 69 kilómetros por hora, mientras que la temperatura se ubicó entre los 10 y los 13 grados. El organismo meteorológico anticipó que las lluvias y tormentas podían continuar durante la jornada y señaló que las ráfagas podían alcanzar los 59 kilómetros por hora de acuerdo con la alerta vigente.
Frente a la continuidad de las condiciones adversas, Defensa Civil recomendó evitar permanecer cerca de árboles, carteles, postes y estructuras que pudieran representar un riesgo. También pidió asegurar objetos que pudieran ser desplazados por las ráfagas tanto en viviendas como en comercios.
Ante cualquier emergencia, el organismo recordó que se encontraba disponible la línea 103, mientras que el SAME podía ser contactado a través del 107.
El pronóstico extendido anticipó una mejora progresiva hacia el fin de semana largo. Para el viernes 9 de octubre se esperaban lluvias débiles durante la madrugada y la mañana, con temperaturas de entre 12 y 17 grados.
Para el sábado 10 de octubre, el SMN pronosticó cielo cubierto y vientos moderados, con temperaturas máximas de entre 16 y 17 grados. De esta manera, el comienzo del fin de semana todavía se presentaba con condiciones de inestabilidad sobre distintos sectores de la Costa Atlántica bonaerense.
