El Ministerio de Seguridad Nacional ofrece una recompensa millonaria para identificar al responsable del abuso sexual y secuestro de una adolescente de 16 años ocurrido en la ciudad balnearia de Miramar a fines de enero de este año. En el inicio de la investigación se había detenido a un sospechoso, aunque posteriormente fue liberado tras conocerse el resultado de una prueba pericial determinante.
De acuerdo con un oficio remitido el 10 de abril de 2026 por la Unidad Fiscal Descentralizada de General Alvarado, se solicitó el ofrecimiento de una recompensa para avanzar en la identificación del autor de los delitos de abuso sexual agravado y privación ilegítima de la libertad. Los hechos sucedieron durante la madrugada del 29 de enero en la zona de playas, a la altura de la calle 31 de la ciudad de Miramar, provincia de Buenos Aires.
En la Resolución 433/2026, publicada en el Boletín Oficial, se detalla que el presunto agresor sería un hombre de alrededor de 30 años, de contextura robusta, tez trigueña y cabello corto negro. Según la descripción, vestía un buzo y pantalón de color negro.
“El hecho de no haber logrado aún identificar al autor de los ilícitos y la gravedad de los mismos, cometidos contra una menor de edad en una situación de extrema vulnerabilidad, torna indispensable disponer un ofrecimiento de recompensa”, señala el documento oficial.
La medida busca obtener información que permita individualizar, localizar y detener al responsable del ataque.
En este contexto, la cartera de Seguridad encabezada por Alejandra Monteoliva dispuso una recompensa de $10 millones para aquellas personas que, sin haber participado en los hechos, aporten datos útiles que contribuyan a identificar al autor.
Las personas que cuenten con información podrán comunicarse telefónicamente con el Programa Nacional de Recompensas. El pago será efectuado en el Ministerio de Seguridad o en el lugar que determine Monteoliva.
El expediente tuvo un giro inesperado el 24 de febrero, cuando el examen de ADN practicado a R.G.D., el único detenido en la causa, arrojó resultado negativo tras la comparación de las muestras con las de la víctima adolescente. A raíz de esa pericia se ordenó su inmediata liberación.
El hombre había sido arrestado el 6 de febrero de este año, pero las primeras pruebas realizadas determinaron que no tenía vínculo con el abuso ni con el secuestro.
