
Noruega consiguió una valiosa victoria por 3-2 frente a Senegal y aseguró su lugar en la siguiente ronda del Mundial 2026 tras un partido intenso y cambiante disputado en el New York/New Jersey Stadium. El conjunto europeo encontró en Erling Haaland a su gran figura, ya que el delantero convirtió dos goles decisivos en la segunda mitad para sostener una ventaja que Senegal puso en peligro hasta el cierre.
Desde el pitazo inicial, Noruega tomó la iniciativa. Apenas comenzado el encuentro generó varias acciones de peligro mediante pelotas detenidas. A los pocos minutos, Kristoffer Ajer estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo que fue contenido sobre la línea, mientras que Antonio Nusa también probó desde media distancia sin éxito.

Senegal respondió rápidamente y equilibró el desarrollo. Idrissa Gueye y Nicolas Jackson inquietaron con remates desde fuera del área, aunque la defensa noruega y el arquero David Møller Wolfe lograron sostener el empate. El partido se volvió físico en la mitad de la cancha, con varias infracciones y una pausa de hidratación a los 26 minutos debido a las condiciones climáticas.

El primer tiempo mantuvo la intensidad hasta los minutos finales. Martin Ødegaard obligó a una gran intervención del arquero Édouard Mendy, mientras que Senegal respondió con intentos de Idrissa Gueye y Lamine Camara. Cuando parecía que la igualdad acompañaría a ambos equipos al descanso, Noruega encontró la apertura del marcador.
A los 42 minutos, Marcus Pedersen apareció dentro del área y definió con precisión para establecer el 1-0. Antes del entretiempo, Senegal estuvo cerca de empatar mediante Ismaïla Sarr, pero el arquero noruego respondió de manera segura. Del otro lado, Haaland dispuso de dos oportunidades claras: una terminó en el palo y la otra fue contenida por Mendy.


Con la ventaja mínima para Noruega concluyó la primera mitad.
El inicio del complemento fue determinante para el desarrollo del partido. A los 47 minutos, Haaland amplió la diferencia con una brillante definición de zurda tras una asistencia de Martin Ødegaard en un rápido contraataque. El delantero colocó el balón en el ángulo y desató el festejo noruego.

Sin embargo, Senegal reaccionó inmediatamente. A los 52 minutos, Ismaïla Sarr descontó con un remate certero desde el centro del área para poner el marcador 2-1 y devolverle emoción al encuentro.
La respuesta europea volvió a llegar por medio de Haaland. Apenas un minuto después, el goleador aprovechó otra oportunidad dentro del área y marcó el 3-1 para darle tranquilidad a su selección.

A partir de ese momento, Senegal buscó acortar diferencias mediante modificaciones tácticas y una mayor presión ofensiva. Incluso sufrió la lesión de Édouard Mendy, que debió abandonar el campo y fue reemplazado por Mory Diaw. El conjunto africano insistió con Nicolas Jackson, Pape Matar Sarr e Ismaïla Sarr, mientras Noruega intentó administrar la ventaja.
Durante los últimos minutos, los africanos arrinconaron a su rival. Pape Matar Sarr tuvo una ocasión clara y varias aproximaciones terminaron siendo bloqueadas por la defensa europea. Ya en tiempo agregado, a los 90+3′, Ismaïla Sarr volvió a aparecer para convertir el 3-2 y encender la esperanza de una remontada agónica.

Los minutos finales fueron de máxima tensión. Senegal lanzó centros al área y generó córners consecutivos, mientras Noruega resistía cada avance. Incluso el encuentro se extendió hasta el minuto 90+9, cuando los africanos dispusieron de una última pelota parada.

Finalmente, el árbitro decretó el final del partido y confirmó el triunfo noruego por 3-2. Con este resultado, Noruega selló su clasificación a la siguiente ronda del Mundial 2026, apoyada en la efectividad de Marcus Pedersen y, especialmente, en la contundencia de Erling Haaland, autor de un doblete fundamental. Senegal, pese a la gran actuación de Ismaïla Sarr y su reacción en los minutos finales, no logró evitar la derrota y quedó comprometido en sus aspiraciones dentro del certamen.
