
Noruega tuvo un estreno ideal en el Grupo I del Mundial 2026 al imponerse por 4-1 sobre Irak en el Gillette Stadium de Foxborough. El seleccionado dirigido por Ståle Solbakken volvió a disputar una Copa del Mundo tras 28 años de ausencia y lo hizo con una victoria contundente, liderada por un inspirado Erling Haaland, autor de dos goles.
Por su parte, Irak regresó al máximo torneo internacional por primera vez desde 1986 y mostró una propuesta valiente en el arranque, basada en una intensa presión sobre la salida rival. Sin embargo, el desgaste físico terminó inclinando la balanza a favor del conjunto europeo.
El partido comenzó con mucha intensidad. Apenas en los primeros minutos, Alexander Sørloth protagonizó un duelo aéreo, mientras que Akam Hashim marcó el inicio de la presión iraquí. La primera infracción llegó a los seis minutos por intermedio del delantero noruego, en un trámite parejo y disputado.
Irak generó las primeras situaciones de peligro. Ali Al Hamadi avisó con dos remates consecutivos que se fueron desviados, mientras que Noruega respondió con una ocasión clara de Haaland, quien a los 20 minutos cabeceó por encima del travesaño tras un centro de Julian Ryerson.
La apertura del marcador llegó a los 29 minutos. David Møller Wolfe envió un preciso centro al área y Haaland definió de zurda desde muy cerca para convertir el primer gol del encuentro y el primero de su carrera en una Copa del Mundo.


Cuando parecía que Noruega controlaba el desarrollo, Irak encontró la igualdad. A los 39 minutos, Aymen Hussein conectó de cabeza dentro del área y estableció el 1-1 para devolverle la esperanza al conjunto asiático.

Sin embargo, antes del descanso volvió a aparecer la gran figura de la noche. A los 43 minutos, un error defensivo iraquí en la salida fue aprovechado por Haaland, que presionó, recuperó la pelota y definió con la derecha para marcar el 2-1 y firmar su doblete.


El cierre de la primera etapa tuvo varios intentos ofensivos de Irak. Zaid Tahseen desperdició una clara ocasión de cabeza, Ali Al Hamadi vio bloqueado un remate dentro del área y Akam Hashim probó desde afuera sin éxito. Pese a la insistencia, Noruega se fue al descanso con ventaja mínima.
En el inicio del complemento, Irak volvió a ejercer presión alta sobre la salida rival, intentando replicar lo realizado durante los primeros minutos del encuentro. No obstante, Noruega mostró mayor tranquilidad para administrar la posesión y resistir los intentos del conjunto dirigido por Graham Arnold.
Con el paso de los minutos, el encuentro ingresó en una fase más trabada. Hussein Ali y Amir Al-Ammari cometieron faltas consecutivas, mientras que el entrenador iraquí movió el banco de suplentes con los ingresos de Zidane Iqbal y Marko Farji para intentar revitalizar al equipo.
A los 69 minutos, el árbitro Pierre Atcho ordenó una pausa de hidratación. Poco después, ambos seleccionados realizaron modificaciones. Solbakken renovó gran parte de la estructura de su equipo con cuatro cambios simultáneos, mientras que Arnold respondió con dos sustituciones, una de ellas obligada por la lesión de Ali Jasim.
La sentencia llegó a los 76 minutos. Martin Ødegaard ejecutó un córner preciso y Leo Østigård, que había ingresado apenas unos minutos antes, conectó de cabeza dentro del área para establecer el 3-1.

A partir de ese momento, el desgaste físico comenzó a hacerse evidente en Irak. El esfuerzo realizado durante gran parte del encuentro pasó factura y el equipo asiático tuvo cada vez más dificultades para sostener la intensidad inicial.
En los minutos finales hubo una amonestación para Zaid Tahseen y algunas ocasiones aisladas, como un remate desviado de Kristian Thorstvedt. Ya en tiempo de descuento, el encuentro tuvo un desenlace desafortunado para Aymen Hussein, quien primero debió recibir atención médica por una lesión y luego terminó convirtiendo en su propia portería.
A los 90+6 minutos, tras una acción iniciada por Haaland, el delantero iraquí desvió el balón hacia su arco y decretó el 4-1 definitivo.


Con el pitazo final, Noruega selló una victoria contundente en su estreno mundialista. El conjunto escandinavo comenzó con tres puntos fundamentales en el Grupo I gracias al doblete de Haaland, el gol de Østigård y el tanto en contra de Hussein. Irak, pese a mostrar carácter y competitividad durante largos pasajes del encuentro, no pudo sostener el ritmo y terminó sufriendo una dura derrota en su regreso a una Copa del Mundo.
