Jorge “Locomotora” Castro, una de las figuras más reconocidas del boxeo argentino, murió este miércoles 14 de octubre de 2026, a los 59 años, luego de sufrir una descompensación en el interior de un bingo de la localidad bonaerense de Morón. A pesar de que recibió asistencia en el lugar, no logró sobrevivir.
De acuerdo con la información difundida por fuentes policiales y por su entorno, el ex pugilista se encontraba en el establecimiento cuando, cerca de la medianoche, sintió un fuerte dolor en el pecho y se descompensó. Jonathan Di Primio, su compañero de streaming, confirmó detalles del episodio.
El informe policial indicó que Castro padecía diabetes y registró una baja de insulina dentro de ese cuadro. En tanto, la información publicada señaló que las causas del fallecimiento todavía debían determinarse y que la investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 8 de Morón.
Una carrera histórica en el boxeo argentino
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, Castro construyó una trayectoria profesional que lo convirtió en uno de los boxeadores más destacados del país. A lo largo de su carrera disputó 144 peleas, con un saldo de 130 victorias —90 de ellas por nocaut—, 11 derrotas y tres empates.
Su camino en el deporte comenzó durante la adolescencia, después de participar en peleas callejeras en su provincia natal. Su estilo combativo le valió el apodo de “Roña”, que lo acompañó durante toda su carrera. Incluso después de sufrir un accidente en bicicleta que puso en riesgo su futuro deportivo, logró continuar con su preparación y dar el salto al profesionalismo.
El debut llegó el 14 de febrero de 1987, con una victoria por nocaut frente al chileno Patricio Caracci. A partir de allí, inició una racha de 37 combates sin conocer la derrota, una marca que impulsó su crecimiento dentro del boxeo nacional e internacional.
En diciembre de 1989 protagonizó una velada especial en el estadio Luna Park, cuando el histórico escenario porteño volvió a abrir sus puertas al boxeo después de dos años de inactividad. Castro derrotó a Miguel Arroyo y aquella actuación le permitió ganar mayor reconocimiento y comenzar a presentarse en distintos escenarios de Estados Unidos y Europa.
Durante 1991 se enfrentó al campeón de la categoría superwelter Terry Norris. Al año siguiente viajó a Pensilvania para combatir con Roy Jones Jr. y se convirtió en el primer rival que consiguió llevar al estadounidense a una definición por tarjetas de los jueces.
El título mundial y la histórica pelea ante John David Jackson
El momento más importante de su carrera llegó el 12 de agosto de 1994, cuando conquistó el campeonato mundial vacante de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). En ese combate venció al estadounidense Reggie Johnson y alcanzó la cima de la disciplina.
La consagración internacional de Castro quedó definitivamente sellada el 10 de diciembre de 1994, en Monterrey, México, cuando defendió su corona frente a John David Jackson, también estadounidense.

El combate se transformó en uno de los episodios más recordados de la historia del boxeo. Durante buena parte de la pelea, Castro recibió un castigo sostenido que le provocó inflamaciones en ambos ojos y lo dejó cerca de una derrota. Sin embargo, en el noveno asalto logró cambiar el rumbo del enfrentamiento con una potente izquierda al mentón de su adversario, que terminó en la lona.
Jackson volvió a caer en dos oportunidades y el árbitro dio por finalizado el combate por nocaut, lo que permitió al argentino conservar su título mundial.

Castro bautizó aquel golpe decisivo como “La mano de Dios”, en referencia a la célebre jugada de Diego Maradona durante el Mundial de Fútbol de México 1986. La revista estadounidense Ring Magazine distinguió el enfrentamiento como la Pelea del Año y eligió el noveno asalto como el Asalto del Año.
Después de esa victoria, el argentino volvió a defender su corona ante Alex Ramos y se impuso nuevamente frente a Reggie Johnson en una revancha. Sin embargo, el 19 de diciembre de 1995 perdió el campeonato en Tokio, Japón, ante Shinji Takehara, por decisión unánime.
Sus enfrentamientos con Roberto Durán y el paso por otras categorías
Tras perder el cinturón mediano, Castro continuó su carrera en la división supermediano. En 1997 protagonizó dos combates de diez asaltos contra el panameño Roberto Durán, cuatro veces campeón mundial. El argentino ganó el enfrentamiento disputado en Mar del Plata, pero perdió la revancha en Panamá.
En 1998 volvió a medirse con John David Jackson y consiguió una victoria por puntos que le permitió obtener el cinturón Fedelatin de la Asociación Mundial de Boxeo.
A comienzos del siglo XXI intentó consagrarse en la categoría crucero, aunque no pudo alcanzar ese objetivo. En 2000 cayó frente al cubano Juan Carlos Gómez y, dos años después, perdió ante el kazajo Vassiliy Jirov.
En junio de 2005 sufrió un grave accidente automovilístico en Buenos Aires que le provocó un colapso pulmonar y múltiples fracturas en las costillas. Pese a la gravedad de las lesiones y al diagnóstico médico, Castro decidió volver a los cuadriláteros durante 2006.
Luego de una primera derrota en su regreso, logró cerrar su carrera con una victoria frente al paraguayo José Luis Herrera. El combate se disputó el 27 de enero de 2007 en Mar del Plata y terminó en el segundo asalto, cuando el argentino se impuso por nocaut técnico.
Esa pelea marcó el final formal de su trayectoria profesional. En reconocimiento a su desempeño, la Fundación Konex le otorgó en el año 2000 el Premio Konex – Diploma al Mérito, como uno de los cinco mejores boxeadores argentinos de la década.
Los últimos años y su compromiso con los sectores más vulnerables
Más allá de sus logros deportivos, Castro también dedicó parte de sus últimos años a colaborar con personas que atravesaban situaciones económicas difíciles.
Instalado en Morón, trabajaba en la puesta en marcha de un centro comunitario. Además, desde la pandemia sostenía comedores y merenderos en Lomas de Zamora y colaboraba con la entrega de mercadería a otros espacios barriales.
En una entrevista realizada un año antes de su muerte, había expresado su preocupación por las dificultades económicas de los sectores más vulnerables. “Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no le alcanza la plata”, había señalado al referirse a la situación social.

En otra oportunidad, durante la celebración de su cumpleaños, explicó que su propia historia había sido determinante para involucrarse en ese tipo de iniciativas. “Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos”, expresó.
La muerte de Jorge “Locomotora” Castro deja un vacío en el deporte argentino. Recordado por su potencia, su personalidad y su capacidad para revertir combates adversos, el santacruceño quedará en la memoria del boxeo por sus 130 victorias, su histórico título mundial y una carrera que lo convirtió en uno de los nombres más emblemáticos del pugilismo nacional.
