La selección femenina de fútbol de Irán permanece actualmente en Kuala Lumpur, capital de Malasia, luego de que seis de sus jugadoras decidieran desertar y permanecer en Australia tras la polémica generada durante la Copa Asiática Femenina de la AFC de 2026.
Las futbolistas que continúan con el equipo están alojadas en un hotel de la capital malasia, mientras la Confederación Asiática de Fútbol confirmó que brindará apoyo al plantel durante su estadía y pidió respeto por la privacidad de las jugadoras hasta que se definan los próximos pasos del equipo.
Miembros de la selección nacional femenina de fútbol de Irán llegaron a la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur tras participar en un encuentro del Grupo A del torneo continental disputado en Australia.
Según explicó a la agencia EFE un portavoz de la Confederación Asiática de Fútbol, el equipo iraní permanece en Malasia después de que seis integrantes decidieran quedarse en Australia. La decisión estuvo vinculada a la controversia que se generó cuando varias jugadoras no cantaron el himno nacional antes de un partido del torneo, en un contexto marcado por la guerra que atraviesa Irán.
“El organismo brindará todo el apoyo necesario al equipo durante su estancia en Malasia hasta que se confirmen los preparativos de su próximo viaje”, señaló el vocero de la confederación, aunque evitó precisar cuál será el destino final del plantel.

De acuerdo con la agencia malasia Bernama, que citó a un funcionario de la Embajada de Irán en Kuala Lumpur, las deportistas llegaron a Malasia durante la mañana del miércoles y se espera que regresen a Irán en una fecha aún no definida.
“Quieren regresar a casa”, afirmó el representante diplomático iraní, quien explicó que el regreso dependerá de la disponibilidad de vuelos y de la reapertura del espacio aéreo iraní, que permanece cerrado desde el inicio del conflicto.
EFE intentó comunicarse con la Embajada de Irán en Malasia para obtener más detalles sobre la situación, aunque hasta el momento no hubo respuesta oficial.
Las futbolistas partieron la noche del martes en un vuelo desde Sídney con destino a Kuala Lumpur y actualmente permanecen alojadas en un hotel de la capital malasia, según confirmó la Confederación Asiática de Fútbol.
El organismo futbolístico remarcó que su prioridad es garantizar “el bienestar y la seguridad” de las jugadoras, al tiempo que pidió a los medios de comunicación respetar la privacidad del equipo en este momento delicado.

La llegada del plantel a Malasia, país de mayoría musulmana, ocurrió después de que una de las siete integrantes de la selección que inicialmente habían aceptado protección humanitaria en Australia cambiara de decisión.
El ministro del Interior australiano, Tony Burke, explicó que la jugadora se comunicó con la Embajada de Irán en Australia para pedir ser recogida. Ese contacto reveló la ubicación donde se encontraba, que hasta ese momento se mantenía en secreto por razones de seguridad.
Tras conocerse esa decisión, Burke indicó que las otras seis jugadoras iraníes que desean permanecer en Australia fueron trasladadas “de inmediato” a un nuevo lugar cuya ubicación no fue divulgada para proteger su integridad.
La situación comenzó el martes, cuando cinco futbolistas manifestaron su intención de quedarse en Australia por motivos de seguridad y recibieron visados humanitarios. Más tarde, una jugadora adicional y una integrante del cuerpo técnico también aceptaron la oferta de protección.
El caso generó fuerte repercusión luego de que las futbolistas no entonaran el himno nacional iraní antes de su primer partido en la Copa Asiática. El gesto fue duramente criticado por la televisión estatal de Irán, que llegó a calificarlas de “traidoras” en medio del contexto de guerra que vive el país.


