Una mujer será llevada a juicio luego de haber sido acusada de sustraer a su nieto de tres años de su vivienda en la ciudad mendocina de Tunuyán con la supuesta intención de venderlo en la provincia de Salta. En la causa también está imputada su pareja, señalado como presunto colaborador en el plan. Ambos permanecen alojados en el penal de San Felipe desde el momento de su detención.
El hecho salió a la luz el 1 de junio de 2025, cuando una adolescente del barrio La Tablada, que sería hija de la acusada y madre del niño, llamó al 911 para denunciar que pretendían llevarse a su hijo hacia otra provincia sin su consentimiento.
A partir de la denuncia, efectivos policiales actuaron de inmediato y lograron localizar en el callejón Belgrano a un hombre que trasladaba al menor. Junto a él viajaban una mujer y un adolescente, mientras se dirigían hacia la Ruta 40.
Tras la intervención policial, se identificó a la principal acusada como J. V., de 37 años, mientras que su pareja fue identificada por las iniciales E. M., de 28 años. Según informó la Fiscalía de Tunuyán, ambos fueron imputados por el delito de sustracción de menores, una figura penal que contempla penas de entre cinco y quince años de prisión.
Durante el procedimiento, el hombre aseguró ante los agentes que la madre del niño se lo había entregado debido a que atravesaba problemas de salud que le impedían hacerse cargo de su cuidado. Sin embargo, una segunda comisión policial se trasladó hasta la vivienda de la joven de 19 años y la encontró llorando.
Además, tres personas que se encontraban en el domicilio declararon que el pequeño había sido retirado con el propósito de ser vendido en Salta por una suma de 14 millones de pesos. Según esos testimonios, los supuestos compradores ya habrían abonado la mitad del monto acordado.
A raíz de estas revelaciones, la Fiscalía ordenó el secreto de sumario y, en las primeras etapas de la investigación, no descartó la posibilidad de que el caso estuviera relacionado con una maniobra de trata de personas.
La causa avanzó recientemente con la realización de una audiencia preliminar ante la jueza Mónica Romero. Durante esa instancia, las partes definieron los puntos que serán debatidos en el juicio oral, el cual tendrá lugar en los tribunales del Valle de Uco.
Desde la Justicia indicaron que el debate oral se desarrollará en el corto plazo.
El caso generó una fuerte repercusión tanto en Mendoza como en Salta. Por ese motivo, las autoridades judiciales mendocinas dieron aviso a organismos salteños, que comenzaron una investigación paralela para determinar si detrás del traslado del menor existían posibles compradores o intermediarios.
Según información recopilada durante la pesquisa, la causa abrió una línea de trabajo conjunta entre ambas provincias con el objetivo de esclarecer si funcionaba un presunto circuito dedicado a la venta ilegal de menores y establecer el alcance de las responsabilidades involucradas.
