Una serie de incendios registrados en las cercanías del Parque Pereyra Iraola generó momentos de tensión en la zona norte de La Plata, luego de que las llamas avanzaran sobre áreas sensibles y sectores habitados. La expansión del fuego en Arturo Seguí no solo comprometió espacios naturales, sino que también despertó preocupación entre los vecinos debido a la persistencia de focos activos.
Durante la jornada del sábado, incendios forestales de gran magnitud afectaron campos, cultivos y terrenos próximos a la reserva. Según estimaciones preliminares, el avance del frente ígneo alcanzó al menos siete hectáreas en las inmediaciones del parque, lo que derivó en un amplio despliegue de equipos de emergencia y tareas de vigilancia durante la madrugada ante posibles rebrotes.
En este contexto, la situación dentro del área protegida —considerada uno de los principales pulmones verdes del Área Metropolitana de Buenos Aires, con más de 10.000 hectáreas— se mantuvo bajo estricta supervisión. Las brigadas sostuvieron una guardia de cenizas durante la noche del sábado para evitar que el fuego volviera a activarse. Las acciones incluyeron monitoreo constante en sectores críticos y recorridas preventivas.
El foco principal se localizó en calle 152, entre 403 y 408, en Arturo Seguí. Allí, la presencia de pastizales secos y acumulación de vegetación favoreció la rápida propagación de las llamas. De acuerdo con reportes oficiales y testimonios de bomberos voluntarios, la superficie afectada rondó las siete hectáreas.
El riesgo de que el incendio se extendiera hacia viviendas cercanas fue significativo. Las llamas llegaron a aproximarse a casas ubicadas en la intersección de 152 y 407, lo que provocó escenas de nerviosismo entre los residentes. A pesar de la intensidad del fuego, no se reportaron personas heridas ni daños materiales de gravedad.
El operativo de contención demandó la intervención coordinada de dotaciones de bomberos y brigadistas provenientes de Arturo Seguí, Villa Elisa, Hudson y Gutiérrez. El objetivo central de las tareas fue frenar el avance del fuego y evitar que el frente ígneo ingresara en profundidad al Parque Pereyra Iraola, una zona de alto valor ambiental.


