
Francia comenzó con una victoria su participación en el Mundial 2026 al imponerse por 3-1 sobre Senegal en el MetLife Stadium, en un encuentro correspondiente al Grupo I. El equipo dirigido por Didier Deschamps tuvo que trabajar más de la cuenta para superar a un rival africano que le presentó serias dificultades durante gran parte del partido.

El conjunto senegalés fue el primero en generar peligro. Apenas iniciado el encuentro, un centro al corazón del área obligó a la intervención de Theo Hernández, quien despejó de cabeza al córner. Durante los primeros minutos, Senegal manejó la pelota y presionó alto para complicar la salida francesa, mientras Les Bleus intentaban acomodarse en el campo.
Con el paso de los minutos, Francia comenzó a controlar más la posesión y a mover el balón de un lado a otro, aunque sin demasiada profundidad. La situación más clara de la primera etapa, sin embargo, fue para Senegal. A los 24 minutos, tras una pérdida de Mbappé en ataque, Nicolas Jackson ganó la espalda de la defensa francesa, remató al primer palo y el balón impactó en el poste antes de rebotar en Mike Maignan y perderse por el fondo.

Tras una pausa para hidratación, el partido ingresó en una etapa de imprecisiones. Idrissa Gana Gueye, Lamine Camara y Pape Gueye dominaron el mediocampo y permitieron que Senegal se mostrara más peligroso. A los 41 minutos, Ismaïla Sarr sufrió un duro pisotón en la puerta del área francesa, aunque pudo continuar en el encuentro.
Antes del descanso, Senegal volvió a desperdiciar una ocasión inmejorable cuando Sarr falló una clara oportunidad frente al arco. Así, el primer tiempo terminó sin goles, con los africanos dejando una mejor imagen ofensiva. Francia mostró dificultades para generar peligro, mientras Mbappé estuvo lejos de su mejor versión y Ousmane Dembélé acumuló errores que frustraron varios avances.

El segundo tiempo comenzó con una gran oportunidad para Francia. Dayot Upamecano envió un largo pelotazo y Désiré Doué recibió con espacio en la frontal del área, aunque su remate se marchó desviado.
A los 52 minutos, Michael Olise estuvo cerca de abrir el marcador tras una gran acción individual, pero Édouard Mendy respondió con una destacada atajada. Cuatro minutos más tarde, el arquero senegalés volvió a imponerse ante Mbappé, quien logró filtrarse entre los defensores y sacar un remate que fue contenido por el guardameta.

El partido tuvo un momento de polémica a los 59 minutos, cuando Mbappé cayó dentro del área tras un contacto con Sadio Mané. El árbitro Alireza Faghani fue convocado por el VAR para revisar la acción, pero finalmente decidió no sancionar penal.
La apertura del marcador llegó a los 64 minutos. Olise filtró un pase preciso entre las líneas senegalesas y Mbappé atacó el espacio a espaldas de Kalidou Koulibaly para definir de primera y vencer a Mendy. Con ese tanto, el delantero alcanzó los 13 goles en Copas del Mundo e igualó la histórica marca de Just Fontaine, vigente desde Suecia 1958.
La alegría senegalesa duró apenas unos instantes después de un aparente empate de Nicolas Jackson, ya que el VAR confirmó una posición adelantada y anuló la conquista.

Con el paso de los minutos, Francia comenzó a encontrar más espacios. Pape Thiaw realizó modificaciones para buscar el empate, mientras Deschamps apostó por el ingreso de Bradley Barcola en reemplazo de un apagado Dembélé.
La decisión dio resultado de inmediato. A los 81 minutos, Barcola aprovechó una asistencia de Adrien Rabiot, se filtró entre los defensores y definió con una sutil vaselina sobre Mendy para establecer el 2-0 en su debut mundialista.

Cuando parecía que todo estaba resuelto, Senegal descontó a los 95 minutos gracias a Mbayé, quien definió con potencia ante Maignan para darle emoción a los instantes finales.
Sin embargo, la respuesta francesa fue inmediata. Apenas después del saque desde el centro, Mbappé recibió la pelota, avanzó y sacó un impresionante remate desde 28 metros que se clavó en el ángulo derecho de Mendy para sellar el 3-1 definitivo.
Ese gol no solo confirmó el triunfo de Francia, sino que también permitió que Mbappé alcanzara los 14 tantos en Copas del Mundo, convirtiéndose en el máximo goleador de la selección francesa en la historia del torneo y superando en solitario el récord que compartía con Just Fontaine.
Con esta victoria, Francia inició con éxito su camino en el Mundial 2026, mientras Senegal dejó una imagen competitiva pese a la derrota y demostró que tiene argumentos para pelear por la clasificación en el Grupo I.
