La investigación por la violenta entradera que sufrieron el abogado Guillermo Cabanellas y su esposa en San Isidro sumó un nuevo detenido. El acusado fue localizado por la Policía bonaerense y, tras su captura, los investigadores determinaron que permanecía prófugo luego de haberse escapado de una cárcel de Campana a mediados de agosto de este año.
El procedimiento permitió detener a Andrés Alberto Ponce, de 20 años, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas. El joven quedó acusado de haber participado en el robo cometido contra el matrimonio en su vivienda de la calle Juan José Paso al 1000, en San Isidro.
El asalto investigado ocurrió a fines de septiembre de 2026 y fue cometido bajo la modalidad conocida como entradera. La causa avanzó desde entonces sobre los presuntos integrantes del grupo que intervino en el hecho.
Los efectivos lograron localizar y detener a Ponce luego de una serie de intensas tareas investigativas desarrolladas por personal policial perteneciente al Grupo Táctico Operativo de San Isidro.

Durante el procedimiento se produjo además una situación de tensión. En las imágenes difundidas posteriormente se pudo observar al acusado con distintas lesiones en el rostro.
Según se informó, las heridas se produjeron cuando vecinos intentaron linchar a Ponce mientras los efectivos policiales lo retiraban del lugar. Finalmente, el joven quedó bajo custodia de las autoridades y fue puesto a disposición de la Justicia.
Luego de concretarse la detención, los investigadores establecieron otro dato relevante sobre los antecedentes del acusado. Ponce contaba con un pedido de captura vigente debido a que se fugó de la Unidad N°57 de Campana el 20 de agosto de 2026.
De esta manera, permaneció prófugo durante aproximadamente un mes antes de participar, según la acusación que pesa en su contra, de la entradera cometida en la vivienda de Cabanellas y su esposa en San Isidro.
La investigación judicial por el ataque al matrimonio quedó caratulada como robo agravado bajo la modalidad de entradera.
La causa permaneció a cargo de la UFI de San Isidro, encabezada por la fiscal Carolina Asprella, que continuó con las actuaciones destinadas a determinar las responsabilidades de los involucrados en el violento robo y avanzar sobre los integrantes de la banda.
