El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo este miércoles una conversación telefónica con su par chino, Xi Jinping, en la que ambos abordaron la relación bilateral, los principales focos de tensión en Asia y Europa, y la agenda económica entre las dos mayores potencias del mundo, con un énfasis especial de Washington en ampliar las compras chinas de productos estadounidenses y en preparar la visita de Trump a Beijing prevista para abril.
El mandatario estadounidense calificó la comunicación como “una excelente conversación” y la describió como “larga y exhaustiva”, señalando que durante el intercambio se trataron asuntos clave para la política exterior y económica de su administración.
“Acabo de terminar una excelente conversación con el presidente Xi, de China. Fue una llamada larga y exhaustiva, en la que se discutieron muchos temas importantes, incluidos comercio, defensa, el viaje de abril que haré a China”, expresó el mandatario a través de su cuenta en la red Truth Social.
Según explicó el presidente republicano, uno de los puntos centrales del diálogo fue la ampliación del intercambio comercial, con especial atención en sectores estratégicos para la economía estadounidense.
En ese marco, Trump indicó que se analizaron posibles incrementos en las compras por parte de China de petróleo y gas producidos en Estados Unidos, así como la adquisición de motores aeronáuticos y un aumento en las importaciones de productos agrícolas.

Respecto a la soja, señaló que Xi Jinping evalúa incrementar la cuota de compra prevista para la actual temporada. De acuerdo a lo planteado, el volumen acordado de 12 millones de toneladas podría ampliarse hasta 20 millones, mientras que se mantiene el compromiso de importar 25 millones de toneladas anuales hasta 2028.
Trump también subrayó el componente político de su relación con el líder chino y destacó que el vínculo personal entre ambos representa un elemento clave para la estabilidad de las relaciones bilaterales.
“Mi relación personal con el presidente Xi es extremadamente buena. Ambos somos conscientes de lo importante de que siga así. Creo que habrá muchos resultados positivos conseguidos en los próximos tres años de mi presidencia en relación al presidente Xi y la República Popular China”, afirmó.
En materia de seguridad internacional, el presidente estadounidense confirmó que la conversación incluyó la situación en Taiwán, la guerra de Rusia en Ucrania y el escenario regional en Medio Oriente, con especial mención a Irán. Indicó además que estos temas formaron parte de un intercambio más amplio sobre defensa y estabilidad global, en un contexto marcado por la creciente competencia estratégica entre Washington y Beijing.
Desde la perspectiva china, Xi Jinping pidió fortalecer la relación bilateral sobre la base del respeto mutuo y advirtió a Estados Unidos sobre la cuestión de Taiwán.

Según el mandatario asiático, “la cuestión de Taiwán es el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos” y remarcó que Washington “debe manejar con cautela las ventas de armas a Taiwán”.
Asimismo, el gobierno chino manifestó su expectativa de que los desacuerdos entre ambas potencias puedan resolverse de forma gradual y constructiva.
Durante la llamada, Xi propuso avanzar hacia un nuevo entendimiento político entre ambos países.
“Al abordar los problemas uno por uno y seguir construyendo confianza mutua, podemos forjar un camino correcto para que ambos países se lleven bien”, señaló. Además, sostuvo que su objetivo es que 2026 sea un año en el que China y Estados Unidos avancen hacia el “respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación de beneficio mutuo”.
China considera a Taiwán parte de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la unificación, mientras que Estados Unidos, aunque no reconoce oficialmente a Taiwán como un Estado independiente, continúa siendo su principal respaldo militar.

En diciembre, Washington aprobó un paquete de ventas de armas por 11.000 millones de dólares, lo que fue seguido por maniobras militares chinas a gran escala en torno a puertos clave de la isla.
La conversación entre Trump y Xi se produjo el mismo día en que el líder chino mantuvo una videoconferencia con el presidente ruso, Vladimir Putin. En ese intercambio, Beijing y Moscú abordaron su cooperación estratégica y la situación generada por la inminente expiración del tratado START III, el último acuerdo vigente que limita los arsenales nucleares de Rusia y Estados Unidos.
Tanto China como Rusia han solicitado a la Casa Blanca que se prorrogue por un año el cumplimiento de los límites establecidos en ese tratado, que expira el 5 de febrero.
La charla telefónica se dio luego de que ambos países alcanzaran una tregua comercial en noviembre del año pasado. Además, Xi Jinping también dialogó con Putin, y tanto Rusia como China instaron a Trump a extender durante un año el cumplimiento de los límites contemplados en el START III, en línea con la propuesta del presidente ruso.


