Una organización dedicada a realizar estafas con coordinación desde una unidad penitenciaria fue desarticulada en las últimas horas, luego de que la Policía detuviera en Pilar, provincia de Buenos Aires, a cuatro de sus presuntos integrantes. Durante los operativos también se incautaron dólares entregados por las víctimas y se secuestró un auto con la numeración alterada.
De acuerdo con fuentes policiales, los procedimientos estuvieron a cargo de la SubDDI Pilar de la Policía bonaerense. La banda había logrado engañar bajo esta modalidad a dos comerciantes de relevancia en la zona.
Las tareas investigativas permitieron reconstruir que la estructura operaba con directivas que salían desde la cárcel, donde se planificaban los fraudes, mientras que los detenidos cumplían el rol de ejecutores fuera del penal.
La causa comenzó tras la denuncia de un comerciante al que le hackearon el celular y de otro hombre que se dedicaba al mismo rubro, quien terminó siendo engañado y entregó 4.500 dólares.
Mediante tareas encubiertas y trabajos de campo, los investigadores establecieron que uno de los sospechosos volvería a presentarse en el lugar con la intención de realizar otra maniobra para obtener más dinero.
Con ese dato, se organizó un operativo conjunto entre efectivos de la SubDDI Pilar, personal de la Estación de Seguridad Pilar, de la comisaría Pilar 8ª y del Centro de Monitoreo de la Secretaría de Seguridad local.
El procedimiento se llevó a cabo en las inmediaciones de la calle Beato Jansen, entre México y Paraguay, donde fue interceptado Thomas Ezequiel Benítez, de 21 años, señalado como uno de los presuntos autores materiales.
Según se informó, el joven ya había intervenido en el primer cobro, desplazándose en una moto junto a otro hombre.
Más tarde, se puso en marcha un operativo cerrojo que permitió frenar la marcha de un Peugeot 208 negro. En el vehículo viajaban dos mujeres y un hombre, identificados como Matías Gabriel Cano, de 31 años; Gladys Nadia Benítez, de 39; y Bárbara Estefanía Aveni, de 25.
Dentro del rodado, los efectivos encontraron 4.300 dólares, dinero que, según se estableció, correspondía a parte de lo obtenido poco antes a una de las víctimas.
Además, se detectó que el automóvil presentaba anomalías en la numeración del chasis, lo que impidió precisar su origen y encuadró la situación en el delito de supresión o adulteración de numeración registral.
En el caso intervino la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 1 de Pilar, a cargo del fiscal Raúl Casal, junto con el Juzgado de Garantías Nº 7 del Departamento Judicial de San Isidro.
El fiscal ordenó la aprehensión urgente de los cuatro acusados, el secuestro del vehículo y la devolución del dinero recuperado a la víctima.
Los detenidos iban a ser trasladados a sede fiscal para prestar declaración indagatoria en la primera audiencia, mientras que los investigadores continuaban tras los pasos de un quinto sospechoso, quien estaría vinculado a la coordinación de las maniobras desde el ámbito carcelario, por lo que no se descartaban nuevos operativos en las horas siguientes.


