La investigación por el crimen del policía Mauro Fabián Molina en La Matanza sumó un nuevo capítulo con la detención de la madre del principal acusado. La mujer, identificada como Celsa Aquino, de 61 años, fue arrestada bajo la sospecha de haber encubierto a su hijo, quien permanece prófugo.
Según trascendió, fue la propia mujer quien aportó un dato clave: su hijo, Arnaldo Andrés Aquino, debía cumplir prisión domiciliaria y contaba con una tobillera electrónica al momento del hecho.
El asesinato de Molina ocurrió este martes al mediodía, cuando el efectivo —que se encontraba de civil— se dirigió a una empresa de cobranzas en Isidro Casanova. En ese contexto, fue abordado por un delincuente que intentó robarle dinero en efectivo. Ante la resistencia del policía, el agresor le disparó en el tórax y le quitó su arma reglamentaria. Aunque fue trasladado de urgencia al Hospital Paroissien, los médicos confirmaron su fallecimiento.
Tras el crimen, se desplegó un amplio operativo investigativo que permitió avanzar sobre el entorno del sospechoso. A partir del análisis de cámaras de seguridad, los investigadores establecieron que los atacantes escaparon en una camioneta Volkswagen Amarok gris en dirección a San Justo.
El relevamiento de imágenes permitió reconstruir parte de la secuencia: a las 11:19, el vehículo utilizado en el robo fue retirado de una vivienda ubicada en la calle Las Amapolas al 655, en el barrio 22 de Enero, en Ciudad Evita. Media hora más tarde, la camioneta regresó al mismo lugar.
Posteriormente, se detectó la llegada de otro vehículo oscuro. Varias personas descendieron, abordaron la Amarok y se retiraron del domicilio, lo que refuerza la hipótesis de una logística organizada.
En paralelo, los investigadores tomaron declaración a distintos testigos, entre ellos responsables de la firma “Servicios JGV S.A.S.”, donde la víctima realizaba tareas de custodia en su tiempo libre. Según indicaron, el vehículo del policía era blindado, motivo por el cual los delincuentes habrían esperado a que Molina lo abriera para poder concretar el ataque.
Con estos elementos, se dispuso un allanamiento de urgencia en la vivienda vinculada al caso. Allí se encontró la camioneta utilizada en el hecho, que fue preservada para su análisis por parte de la Unidad de Casos Especiales. Durante el procedimiento se secuestraron una gorra negra con el logo de Puma —presuntamente usada por el atacante—, un par de guantes y muestras de ADN.

Además, los peritos constataron que el vehículo había sido lavado con agua y alcohol y presentaba modificaciones, como la incorporación de un barral y cambios en la pintura de las llantas, en un aparente intento por borrar rastros.
En ese mismo domicilio se encontraba la madre del acusado, quien reconoció tener conocimiento del hecho y confirmó que su hijo estaba bajo arresto domiciliario. Aquino ya había sido imputado por el intento de homicidio de otro policía durante un robo ocurrido en agosto de 2021 en El Palomar.
A partir de esta información, las autoridades obtuvieron el número telefónico del sospechoso y notificaron al Servicio Penitenciario Bonaerense sobre su ausencia en el domicilio donde debía cumplir la detención.
Frente a este escenario y considerando la presunta participación de la mujer en el encubrimiento, el fiscal Adrián Arribas ordenó su detención.
La causa, que está en manos de la UFI de Homicidios de La Matanza, fue caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con homicidio criminis causa y encubrimiento agravado.

