La Justicia de Córdoba condenó a prisión perpetua a Fernando José Soria, identificado como líder espiritual, tras hallarlo culpable de abuso sexual agravado seguido de muerte, privación ilegítima de la libertad, lesiones calificadas por violencia de género y tenencia ilegal de armas. El tribunal, integrado por un jurado popular, dispuso la pena máxima al considerar especialmente su responsabilidad en el suicidio de una de las víctimas durante el desarrollo del proceso judicial.
En el marco de la investigación, las autoridades determinaron que el acusado empleaba mecanismos encubiertos bajo discursos espirituales para someter a distintas personas a situaciones de violencia y despojo de bienes.
La sentencia incluyó un elemento particular: el hecho por el cual Soria recibió la máxima pena prevista por la legislación argentina superó los abusos habituales en este tipo de causas. Según se estableció, existió un vínculo directo entre los vejámenes ejercidos y la decisión fatal de una integrante de su entorno en pleno avance de la causa judicial.
El caso forma parte de una serie de denuncias previas que derivaron en la detención de Soria en 2023. Desde entonces, permanecía alojado en la cárcel de Bouwer, desde donde fue trasladado para afrontar el juicio que concluyó con la condena a prisión perpetua.

